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18 meses y una bañera

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18 meses y una bañera

Cuando empecé a escribir este blog llamé a esta sección “El Embarazo de los Elefantes”. Los elefantes (africanos) tienen un período de gestación entre los 17 y los 24 meses, período tras el cual tienen una o dos crías. Como curiosidad, también alcanzan la fetilidad sobre los 13 años y viven unos 70 ¿Y porqué no “el embarazo de la elefanta”? Porque en este caso los dos estamos igual de embarazados.

Ayer tuvimos la primera visita de la trabajadora social. Me dio tiempo de arreglar TODO, menos reconstruir la valla del jardín, como entenderéis. Me costó dos red bulls, pero acabé de trastear a las 4, Michael llegó a las 4.30 y ella diez minutos más tarde… y echándole la culpa a las restricciones de velocidad de la autopista ¿preocupante quizás? No sé, os dejo con la idea…

Traía su propia bolsita de té, se sentó y básicamente repasamos juntos los datos básicos, dónde habíamos residido en los diez últimos años (para mirar antecedentes penales), trabajos, familia, expectativas, preferencias, etc. Hablamos de qué pensábamos sobre el contacto con los padres biológicos, el riesgo de que los nanos tengan necesidades especiales y no se les haya detectado por su corta edad, nuestras relaciones sociales…

También nos sirvió para visualizar la paciencia que tenía esta mujer, lo despacio que hablaba y el hecho de que estaba más preocupada en hablar que no en escuchar. De algunas cosas (y más bien importantes) sólo se percató la segunda vez que se lo dijimos…

Preguntas y respuestas.

P: Respecto al fondo étnico, ¿va a ser un problema que sea española o vamos a considerarlo como una adopción transracial?

R: No es un problema, evidentemente si hubiera algún niño/a con alguna conexión a España, sería un buen matching, de hecho hay un chico español que está adoptando y aunque él no lo sabe, tiene un matching hecho con un niño que tiene raíces españolas. Pero en Kent se han hecho muchas adopciones transraciales porque no es una cuestión de ser de cierta cultura, sino de tener los conocimientos culturales para acomodar a otra cultura en casa.

Reflexión: Seguimos prioritizando el origen étnico. Si no, por qué le hacen el matching con el niño medioespañol ¿de los cientos de niños que hay, éste es el más similar a él?

P: Creo que ya te lo he preguntado, pero de aquí, cuánto tiempo tenemos que esperar, más o menos? A modo de guía…

R: Pues aunqe me odiéis, unos 18 meses desde hoy. Tenemos que hacerlas más rápido, pero más o menos el tiempo de espera es ese. Haréis el curso en julio/agosto, luego la idoneidad… sí, unos 18 meses.

Reflexión: Por fin alguien nos concreta. Habíamos oído de todo, desde seis meses hasta tres años. La verdad es que mejor 18 que seis, así nos dará tiempo a hacer la cocina.

P: Como verás, no tenemos bañera, sino ducha ¿Va a ser un problema? En España es muy frecuente que las casas no tengan bañera, sino ducha, por los problemas medioambientales y por la sequía y culturalmente, duchamos a los nanos (¡qué pasa, miento cuando quiero!) o sea que no será un problema ¿verdad?

R: Para mí no lo sería, pero dependiendo de quién os toque sí puede serlo. Porque en este país a los niños no se les ducha, se les baña… y eso… puede ser un problema.

Reflexión: <Modo ironico> Qué bonito hacer otro cuarto de baño, no quepo en mí de ganas. </modo irónico>. Aunque hacen unas cosas superchulas… como el Mons Lavabo…

P: ¿Y ahora., qué? ¿Cuál es el siguiente paso?

R: Pues ahora yo con esto escribo un informe, os lo paso para que lo ratifiquéis o para que mostréis vuestra inconformidad si fuese el caso, se lo paso a mi supervisora y ella ya os contactará para deciros quién os va a llevar el tema de la idoneidad.

Reflexión: ¿Para qué has venido? ¿Un mes esperando y tres horas de entrevista para esto? ¿Para que te leas el formulario que te mandé? ¿No seŕia lógico creérselo desde el principio y ya en el proceso de idoneidad, el primer día hacer esto? Y yo personalmente, no tengo prisa alguna, pero mientras este proceso se alarga en el tiempo, alguien crece sin apego…

Y yo tengo a Dolores.

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Y yo tengo a Dolores.

Quien tiene una amiga tiene un tesoro, dicen. Yo tengo una muy especial: Dolores.

Con Dolores tengo una relación amor-odio que roza la esquizofrenia. A mí, personalmente me cae bien, es inteligente, muy valiente y no le tiene miedo a nada ni a nadie. Por otro lado, Dolores suele no tener el mejor timing, por no mencionar que miente, dice lo que no debe y ofende con frecuencia.

Para Dolores no hay nada ni nadie más importante que yo. Siempre me defiende. Dolores es como mi ángel de la guarda, pero con un color más oscuro, más sádico, incluso. Dolores es una mezcla entre Robert DeNiro y Machete. Es indestructible.

Si estoy extenuada durmiendo y alguien me intenta despertar, Dolores sale en mi defensa. No acepta un no por respuesta: “Mira, enano de mierda ¿no ves que estoy durmiendo?¿no ves que necesito dormir? ¿tienes algún puto problema de oído o qué? Déjame en paz ya, coño“.

Si es por la noche y necesito divertirme, Dolores sabe exactamente qué decir para conseguir lo que quiere, insinúa, se mueve, miente… A veces Dolores dice lo que no digo durante el día y debería decir. A veces, Dolores no dice la verdad y miente “¿Sabes lo que hice ayer mientras no estabas en casa, cielo?”. A veces Dolores les dice a las personas lo que estas quieren oir… sólo por interés propio.

Dolores no es buena persona. Pero es mi Dolores. Nunca la he visto y sólo sé que existe por lo que me cuentan… y por algún motivo, la respeto. Ayer me demostró estar por encima de las circunstacias.

-¡¡¡M!!! ¡¡¡M!!! Ven, sácame de la ducha, que me esoy desmayando.

Así es, para mi el agua caliente es como la criptonita, me desmayo con facilidad. Por suerte M. estaba afeitándose en la pila.

-¡¡¡M!!!, ¡¡¡M!! ¡¡¡M que no veo, no veo nada!!

Gracias a M que vino y me sacó de la ducha, porque durante unos segundos perdí la visión. Lo siguiente que sé es que me desperté en el suelo mientras M. me decía “Aquí, aquí, no te duermas, mírame” y lo pude mirar y lo pude ver.

Pero la historia no acaba ahí porque Dolores NUNCA habría dejado que me hiciese daño.

-¡¡¡M!!!, ¡¡¡M!! ¡¡¡M que no veo, no veo nada!!

-No te preocupes, te saco, despacio, sal… M. me guía, no veo nada, me agarro a él temblando, me flojean las piernas y pierdo la conciencia.

-No pasa nada, M. es un bajón de tensión. Me tienes que decir dónde está el escalón, que no lo veo. Llévame despacio que puedo llegar a tumbarme aquí sin caerme. 
-Siéntate, siéntate.
-Estírame las piernas, que no las puedo mover. M. me tumba en posición de recuperación.
-Gracias… adiós.
-Aquí, aquí, no te duermas, mírame
-Ei, ya está, ya está… ya vuelvo a ver… estoy bien, estoy bien…
Gracias a Dolores jamás pierdo la conciencia, aun cuando la pierdo.