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Post que tienen valor estético, pero no van a cambiar tu vida.

Paletas de Piña (una receta)

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Paletas de Piña (una receta)

…pues sí, va de recetas. Y sé que muchos diréis  ¡¡¡¡CALZASCORTAS!!!! ¿QUÉ TE HA PASADO? ¿ES LA MATERNIDAD?

No queridos, es que me gusta comer, los helados y la piña. No cocino, es un secreto a voces, en mi casa cocina M1, de siempre. Para mi la cocina es como la sala de espera de las radiografías, cuanto antes salgas, mejor, no sea que dé cáncer o algo chungo.

 

Bueno, a lo que vamos:

Dificultad;

Nula, si yo soy capaz, cualquiera de más de seis años debería de estar capacitado/a.

Ingredientes:

  • Piña (si eres muy cutre, de lata, si no natural. Cuanto más madura, mejor, esa que ya “amarrona”, que sabes  que está buena pero ya…. ideal)
  • Endulzante a elegir (lo mío es el azúcar moreno)
  • Agua
  • Chile (opcional, como todo)
  • Ron (algo me dice que esto con ron debe de estar que tira de culo)

Necesitas:

  • Moldes para helados (en México en Waldos son doce pesos) o a falta de moldes, buenos son vasos (y a falta de palitos, cucharas)
  • Batidora
  • Cazo
  • Algo de Fé

Tiempo:

Pues depende, si vas a estar dándole ánimos para que se enfríe y congele, ponle un par de horas. pero “cocinando” lo que se dice cocinando 10 minutos o incluso menos.

Modo de preparación:

Pones un vasito de agua con el azúcar en el cazo (un cazo mediano)  y haces el almíbar (no es un almbíbar de verdad, es agua azucarada). Mientras tanto, si tienes ago de vergüenza habrás comprado piña natural, si eres más de insultar al guen gusto, pues de bote para no pelarla. En fin, imaginemos que eres persona de bien: pelas la piña y la partes en trocitos, menos el centro, obvio.

Una vez se disuelva el azúcar y empiece a hervir, le añades la piña y la dejas cocer hasta que cambie un poco de color. Lo más difícil ya ha pasado.

Lo cierras y lo dejas enfriar. Yo aquí recomendaría ver el primer capítulo de Orphan Black o True Detective, pero cada uno/a que se busque algo que hacer, como si queréis poneros a limpiar, a mí y a la piña nos da igual.

Bien, una vez frío, se pone en la batidora, (y se le añade el chile y ron si queréis) pero sólo un poquito, para que sigan quedando trozos, que luego dan mucha alegría.

Y ahora la pregunta del millón: ¿Si relleno los moldes con esto, no se quedará el agua arriba y la piña abajo? Pues sí, al no ser que tengas un crionizador. Entonces lo que vamos a hacer es colarlo con un colador grueso, sin amplicarnos mucho que al fin y al cabo es agua, no cianuro. Rellenamos con la parte con sustancia y echamos el liquidillo por encima. Si os queda liquidillo podréis hace una paleta de liquidillo sin tropezones.

Al congelador como unas dos horas y pum chim pum.

Bueno, bonito, barato, sano y riquísimo…

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Padres Lejanos

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… o el porqué de las cosas.

…o dime con quién andas y te diré quién eres.

…o de tal palo tal astilla.

…o de tal palo tal trancazo.

…o cría a tus hijos, y sabrás cuánto debes a tus padres.

…o tener hijos no lo convierte a uno en padre, del mismo modo en que tener un piano no lo vuelve pianista.

 

Cuando se vive exhiliada, la televisión española es como una caja de sopresas por la que una siente curiosidad y temor a la vez. Este fin de semana no me pude resistir a: Padres Lejanos. Mentiría si dijese que no ha habido una parte de nostalgía… quizás mis conexiones neuronales sean peculiares, pero me recordaba a una de mis series preferidas.

Al abrirlo y encontrarme nada más ni nada menos que a Manuel Diaz “El Cordobés” a caballo cual vaquero tejano, liderando un grupo de ninis y a sus padres a caballo por la patagonia argentina… tan kitch, tan idealista, tan estereotipado, no me pude resistir.

En el show seis padres y sus hijos/as con relaciones conflictivas o rotas emprenden un camino de 200 kilómetros a caballo arreando a un total de 250 vacas. Una de las diferencias entre este programa y Hermano Mayor parece que reside en el cásting: En Hermano Mayor eran ninis un poco “de estar por casa” y en este programa se ha buscado a jóvenes particularmente dañados. Muchos de los jóvenes salen de situaciones de desamparo,  abandono, y abuso; dos de ellos son adoptados y no es este su problema. A Oleg, un chaval adoptado a los 13 años de Rusia,  su madre le sigue diciendo que si no le gusta su vida se vuelva al internado, a ver si ahí estaba mejor. A Sarah la adoptaron con 2 años, pero la dejaron en un centro de menores a los 11 hasta los 17, vió cómo sacaban a su hermano y la dejaban recluída, sometida a malos tratos, seis años más.  Tienen problemas de autocontrol, típicos de un desorden del apego, pero no lo en mayor ni en menor medida que los otros participantes. Otra diferencia evidente es que también se trabaja sobre los padres, que en muchos casos, distan tanto de la idoneidad como lo hacen sus hijos.

No sé qué pensar de este programa, por un lado personalmente me resulta interesante ver qué dinámicas van a seguir con ellos, por otro, creo que se demoniza a los niños adoptados, pues no olvidemos que los otros cuatro no lo son y que estos dos no son los peores. Igualmente, se humaniza tanto a los padres/madres que luchan en contra de sus circunstancias y su pasado, como a estos chavales (con alguna citación judicial, gorra y porro) de los que la gente huye sin ni siquiera atreverse a mirar a los ojos. Últimamente me preocupa que a estas personas se las mire con desprecio, como si no tuviesen derecho a vivir entre nosotros. Como si fuesen ciudadanos de segunda, como lo fueron en su momento los inmigrantes. Como si sus circunstancias, fracasos y frustraciones fuesen autoimpuestas. Por algún motivo nuestra tolerancia no llega a los jóvenes del banco del parque de nuestro propio barrio, que no son más que el reflejo del fracaso de nuestra sociedad.

Supongo que cualquier exposición que ponga en evidencia qué sienten, qué anhelan, qué les falta y por qué se revelan y que desmonte la falsa concepción de que no son personas dignas, que son peligrosos y que distan de nuestra forma de sentir, ha de ser bienvenida. 

¿Es demagogia citar a Martin Luther King?

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Me permito traducir partes del último discurso de Martin Luther King. La traducción es mía, así que los errores también. Cabe tomar nota de que no es una traducción literal y que más bien ha sido apresurada. Puntualizacions de género, como que MLK se refería a “the Men…” constantemente o “America” refiriéndose a los EE. UU, has sido respetadas por considerarse estilísticas. Añado en azul explicaciones históricas o el equivalente en este momento, para justificar la candencia de un discurso que nunca quedará obsoleto. Sencillamente es cambiar el “blanco y negro” por el “arriba y abajo”, pero como muy bien anotó Marcus Garvey, el sistema de opresión es siempre el mismo. En algunos casos enlazo con vídeos de Youtube para los que no conocen en profundidad el tema y porque todos reconoceremos en estos vídeos, las imágenes que proyecta el telediario… HOY, cincuenta años después.

Este discurso conocido como “I have been to the Mountaintop”, tuvo lugar el 3 de Abril de 1968. Martin Luther King fue tristemente asesinado al día siguiente. Es inevitable el preguntarse qué hubiera pasado si Martin Luther King no hubiera muerto ¿viviríamos en un mundo diferente?

Martin Luther King “He estado en lo alto de la montaña”

(Martin plantea qué haría si Diós le dejase elegir una era en la que vivir)

Aunque suene extraño, me giraría hacia el Todopoderoso y le contestaría “Si me dejases vivir algunos años en la segunda mitad del siglo veinte, sería feliz”. 

Ya sé que suena extraño porque el mundo está hecho un asco. El país está enfermo. Los problemas salen por todos los sitios; confusión por todos los rincones. Podría ser una petición extraña. Pero de alguna forma sé que sólo cuando está suficientemente oscuro se pueden ver las estrellas. Y veo cómo Diós va trabajando en este período del siglo veinte de forma que los hombres, de alguna manera extraña, están respondiendo. 

Algo está pasando en el mundo. Masas de gente se están despertando  y donde quiera que se junten hoy, sea en Johannesburgo, Sudáfrica; Nairobi, Kenya, Accra, Ghana; Nueva York; Atlanta, Georgia; Jackson, Mississippi; o Memphis, Tenessee –el clamor es siempre el mismo: “Queremos ser libres”.

Y otro motivo por el que me alegra vivir este período es que nos han forzado a punta de cañón a superar los problemas que los hombres han estado intentando superar durante toda nuestra historia, pero la necesidad no les forzó a hacerlo. La supervivencia requiere ahora que lo solucionemos.  Los hombres, durante años, han hablado de guerra y paz. Pero ahora ya no pueden hablar de ello, ya no es una elección entre violencia o no violencia en este mundo; es no-violencia o no-existencia. Ahí es donde nos encontramos hoy.

También en la revolución de los derechos humanos, si algo no se hace, y se hace rápido para sacar a la gente de color de sus años de pobreza, todos esos años de dolor y desatención, el mundo estará condenado al fracaso. Ahora mismo estoy muy feliz de que el Señor me haya permitido vivir este período que se avecina. Y estoy feliz de que me haya permitido estar en Memphis.

No nos involucramos en manifestaciones negativas, ni en discusiones con nadie. Decimos que seguimos determinados a ser hombres. Determinados a ser Personas. Estamos diciendo — Estamos diciendo que todos somos hijos del Señor. Que somos hijos de Diós, no tenemos porqué vivir como nos obligan a vivir.

¿Qué significa esto en este período de la historia? Significa que tenemos que mantenernos juntos. Que tenemos que estar el uno al lado del otro y mantener la unión. Mira, quizás el Faraón quería mantener la esclavitud en Egipto, tenía una estrategia para ello: Mantenía a los esclavos enfrentados. Pero cuando se juntaron los esclavos, algo pasó en la corte del Faraón y ya no pudo mantenerlos esclavizados. Cuando los esclavos se unen, es el fin de la esclavitud. Vamos a mantener la unión.

En segundo lugar, repasemos los problemas. El problema es la injusticia. El problema es la negativa de Memphis de ser justo y honesto en lo que a su trato con los funcionarios se refiere, que en este caso son los empleados de la basura municipal. Bien, pues tenemos que llamar la atención sobre este tema. Es el problema de siempre con unos cuantos actos violentos ¿sabéis lo que pasó el otro día en la prensa? La prensa sólo habló de las ventanas que se rompieron. Leí los artículos, muy poco sobre los mil trescientos trabajadores que están en huelga y que Memphis no les está tratando justamente, y que el alcalde Loeb necesita urgentemente un médico. En eso no repararon.

Volveremos a manifestarnos, una y otra vez, hasta que se corrigan estos asuntos, y obligaremos a que todos vean que ahí hay mil trescientos hijos del Señor sufriendo, pasando hambre, pasando noches oscuras y lóbregas preguntándose cómo va a acabar todo esto.

No vamos a  dejar que ningún laberinto nos pare. Somos maestros en la protesta no violenta y en desarmar a la fuerzas policiales; no saben qué hacer. Los he observado con frecuencia. Recuerdo Birmingham, Alabama, cuando en nuestra majestuosa lucha, salíamos desde el número 16 de Baptist Church Street cada día (o del Lluís Vives), en cientos, y marchábamos. Y Bull Connor (o la delegada del Gobierno, Paula Sánchez de León) les decía que nos tirasen a los perros, y nos atacaron, pero nosotros seguimos hacia ellos cantando “No voy a dejar que nadie me pare”.

Bull Connor luego decía “Abrid las mangueras” y como os dije la otra noche, Bull Connor no sabía historia. Sabía de un tipo de ley física que de alguna forma no tiene que ver con la metafísica que nosotros sabíamos. Y eso es el hecho de que hay un tipo de fuego que ninguna manguera puede apagar. Y salimos al encuentro de las mangueras, conociéndolas. (…) No nos pudieron parar. Así que salimos al encuentro de los perros y los miramos y salimos al encuentro de las mangueras y las miramos, cantando “Sobre mi cabeza veo la libertad en el aire” (Over My head I see Freedom in the Air).

(…)
Y ahora hablemos sobre la orden judicial: Tenemos una orden judicial que vamos a llevar al juzgado mañana para por ser ilegal e inconstitucional. Lo que le pedimos a América es“Ateneros a lo que habéis dicho en papel”. Si viviese en China o incluso en Rusia o en otro país totalitario, podría entender algunas de estas ordenes judiciales. Quizás entonces podría entender la negación de los privilegiuos básicos de la Primera Enmienda (Prohíbe que la legislatura haga ley alguna con respecto a la adopción de una religión o haga ley alguna que prohíba la libertad de culto, de expresión, de prensa, de reunión, o de petición), porque ahí no se han comprometido a estos derechos. Pero en algún sitio he leído algo sobre la libertad de reunión. En algún sitio he leído sobre la libertad de expresión. En algún sitio he leído algo sobre la libertad de prensa. En algún sitio he leído algo sobre que la grandeza de América es el derecho a la protesta. Y así tal y como digo, no vamos a dejar que los perros ni las mangueras nos paren, no vamos a dejar que ninguna orden judicial nos detenga. Vamos a seguir.

Ahora, esto es otra cosa que tenemos que hacer: Siempre anclar nuestra acción directa al poder de la retirada económica. De acuerdo, somos pobres. Individualemente somos pobres si se nos compara con la sociedad blanca Americana. Somos pobres. Nunca olvidemos que colectivamente -eso quiere decir, todos juntos- somos más ticos que todas las naciones en el mundo con la excepción de nueve ¿Alguna vez lo habéis pensado así? Tras los EE. UU., Rusia, Gran Bretaña, Alemania Federal, Francia y podría nombrar otras, el hombre negro, colectivamente es más rico que la mayoría de paises del mundo. Tenemos unos ingresos anuales de más de treinta billones de dólares al año, que es más que todas las exportaciones de los EE. UU., más que el presupuesto nacional de Canadá ¿lo sabíais? Eso es poder, ahí mismo, si sabemos como utilizarlo. 

No tenemos que discutir con nadie. No necesitamos ir por ahí maldiciendo y actuando mal con nuestras palabras. No necesitamos ladrillos ni botellas. No necesitamos cócteles Molotov. Sólo necesitamos ir a estas tiendas, a estas compañías gigantes de nuestro país y decirles “Nos ha mandado Diós para decirle que no está tratando bien a us hijos. Y hemos venido a pedirle que haga de esto su primera prioridad en su agenda. ahora bien, si ustedes no están preparados para hacer esto, nosotros tenemos una agenda que debemos seguir. Y nuestra agenda dictamina que le retiremos nuestro apoyo económico”

Pero no sólo esto, tenemos que fortalecer las instituciones negras. Os animo a que saquéis vuestro dinero de los bancos principales y lo llevéis al Tri-State Bank (o a Triodos). Queremos una banca propia en Memphis (o una banca ética). Id a la asociación de ahorros y préstamos. No os pido nada que no podamos hacer desde la SCLC. El juez Hooks y otros os dirán que tenemos una cuenta ahí en la Asociación de ahorrros y préstamos de la SCLC. Os pedimos que nos sigáis en lo que hacemos, poned ahí vuestro dinero. Tenéis seis o siete compañías aseguradoras negras en la ciudad de Memphis. Llevad ahí vuestras pólizas. Esto son cosas prácticas que podemos hacer. Empecemos por construir una base para un poder económico mayor. Y al mismo tiempo, presionamos ahí donde duele. Os pido que nos sigáis.

Y dejadme decir, llegando a mi conclusión final, que tenemos que darnos a nosotros mismos el derecho a la lucha hasta el final. Nada sería más trágico que que paremos en este punto en Memphis. Tenemos que llevarlo hasta el final. Y cuando convoquemos una manifestación, necesitáis estar ahí. Si significa dejar el trabajo, o dejar la escuela — estad ahí. Preocuparos de vuestros hermanos. Puede que no estéis en huelga, pero o nos sublevamos todos juntos, o nos derrumbamos todos juntos.

Esa es la pregunta de esta noche. No “¿Si me paro de ayudar a los trabajadores de la basura municipal, qué pasará con mi trabajo?” No “¿Si me paro a ayudar a los trabajadores públicos, qué pasará con la shoras que normalmente paso en mi oficina cada día y cada semana como pastor?” La pregunta no es “¿Si me paro a ayudar a este hombre necesitado, qué me pasará a mí?”. La pregunta es “¿Si no me paro a ayudar a estos trabajadores de la basura municipal, qué le pasará a ellos?” Ésta es la pregunta. 

Levántemonos esta noche con una disposición incluso mayor. Vamos a salir con más determinación que nunca. Y avancemos por estos días impactantes, estos días con el reto de hacer de América lo que debería ser. Tenemos una oportunidad de hacer una mejor nación de América. Y quiero darle las gracias a Diós, una vez más, por permitirme estar aquí con vosotros.

Hace un par de años estaba en la ciudad de nueva York firmando mi primer libro. Y mientras estaba ahí se acercó una mujer negra que estaba loca. Lo único que le oí preguntarme fue “¿Eres Martin Luther King?” y mientras miraba al papel y firmaba le conteśté “Sí”. En ese instante sentí algo palpitar en mi pecho. Antes de que pudiese darme cuenta, esta mujer loca me había apuñalado. Me llevaron al Hospital de Harlem. Fue una lóbrega tarde de Sábado. Y esa cuchilla me había atravesado, según los rayos X, la punta de la cuchilla me había atravesado la aorta, la arteria principal. Una vez se perfora te ahogas en tu propia sangre – es tu final.

En el New York Times publicaron que con que tan solo hubiera estornudado, hubiese muerto. Bien, unos cuatro días después me permitieron, después de la operación (…) leer algunas cartas que me habían llegado. De todos los Estados, de todo el mundo, me llegaron cartas de apoyo. Leí unas cuantas, pero una de ellas nunca la olvidaré. Recibí correo del Presidente y del Vice-Presidente. He olvidado lo que decían en sus telegramas. Recibícarta y también la visita del Governador de Nueva York, pero he olvidado lo que decía. Pero hubo otra carta de una niña, una chica que estudiaba en el colegio para blancos de Plains High School. Y miré esa carta y nunca la olvidaré. Sencillamente decía

Querido Dr. King

Soy una alumna de noveno año de White Plains high School. Aunque no importe, me gustaría mencionar que soy blanca. He leído en los periódicos sobre su desgracia y sobre su sufrimiento. Y he leído que si hubiera estornudado, habría muerto. Y sencillamente le quería escribir para decirle que me alegro mucho de que no estornudase.

Y esta noche me gustaría decir que yo también estoy contento de no haber estornudado. Porque si hubiera estornudado, no habría estado aquí en 1960, cuando los estudiantes sureños comenzaron sus campañas en los comedores. Y supe que cuando se sentaban, estaban defendiendo lo mejor del sueño americano, y llevando a la nación de vuelta a esos días grandes de la democracia, que fueron establecidos por aquellos norteamericanos que sentaron las bases del gobierno de EEUU en la Declaración de Independencia y en la Constitución.

Si hubiera estornudado, no habría estado aquí en 1961, cuando decidimos coger el autobús para acabar con la segregación del transporte local. 

Si hubiera estornudado, no habría estado aquí en 1962, cuando los negros en Albany, Georgia, decidieron levantarse. Y cuando los hombres y mujeres deciden levantarse, van en su propia dirección, porque nadie puede sentarse sobre nosotros si estamos erguidos y no nos doblegamos.

Si hubiera estornudado, si hubiera estornudado no habría estado aquí en 1963, cuando los negros de Birmingham, Alabama, alzaron la conciencia de este país y consiguieron la creación de la Ley de los Derechos Civiles.

Si hubiera estornudado, no habría tenido la oportunidad ese año, en Agosto, de intentar explicarle a América que había tenido un sueño.

Si hubiese estornudado, no habría estado en Selma, Alabama, para ver ese gran movimiento cívico.

Si hubiera estornudado, no habría estado en Memphis para ver a una comundidad manifestándose por los hermanos y hermanas que sufren.

Estoy muy feliz de no haber estornudado.

Y ahora me dicen–. Ahora no me importa lo que me digan. No imprta lo que me pase. Dejé Atlanta esta mañana y cuando subíamos al avión éramos seis. El piloto dijo por megafonía “Sentimos el retraso pero tenemos al Dr. Martin Luther King a bordo. Y para asegurarnos de que revisamos todo el equipaje, para asegurarnos de que nada esté mal en el avión, hemos tenido que mirarlo todo cuidadosamente. Y hemos tenido el avión custodiado toda la noche”.

Y entonces llegué a Memphis. Y empezaron a hablar de las amenazas ¿Qué me pasaría si por algunos hermanos blancos fuese?

Bueno, ahora mismo no sabemos qué va a pasar. Tenemos unos días difíciles por delante. Pero a mí ya no me importa, porque he estado en lo alto de la montaña.

Y no me importa.

Como a todos, me gustaría vivir una larga vida. La longevidad tiene su sitio. Pero ahora mismo no me preocupa. Sólo quiero hacer la palabra de Diós. Me ha permitido subir a la montaña. Y he mirado desde ahí. Y he visto la Tierra Primetida. y puede que no llegue ahí con vosotros. Pero quiero que sepáis esta noche que nosotros, como colectivo, llegarmos a la tierra prometida.ç

Y esta noche estoy feliz.

No me preocupa nada.

Y nadie me da miedo.

A las Madres que no lo son.

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Día de la Madre: flores, llamadas, visitas, reuniones…

Hace unos días la BBC3 publicaba online Escape form the World’s Most Dangerous Place. Samira Hashi Returns to Somalia. Admito que la primera reacción fue no querer verlo. No quería verlo sencillamente por ahorrarme las escenas de somalís hambrientos a los que la TV nos tiene acostumbrados. Por suerte no son el foco del documental.

Samira es una joven modelo londinense de voz de pito y amigas con pestañas postizas. Ultradelgada y muy naïve en apariencia. Sinceramente la primera impresión era que lo que estaba por venir iba a ser más de lo que ella iba a estar preparada, a pesar de que su madre huyó de la guerra a un campo de refugiados y desde ahí consiguió salir al Reino Unido, es decir que conoce la realidad de su Somalia natal. Samira quería hacer la ruta inversa hasta llegar a Mogadisco. Lo más interesante es que ella parecía ser consciente de la peligrosidad de su viaje, de la dureza de lo que iba a ver y del hecho mismo de que no sabía en qué se estaba metiendo. Tenía todos los números para que el viaje le cambiase la vida y supongo que una parte de mí quería verla crecer en tan solo una hora.

A pesar de la dureza de las imágenes y de la realidad somalí, Samira se mantiene sorprendentemente entera y nos descubre las historias de los padres que no querían serlo, las madres que deciden serlo cueste lo que cueste, las hermanas que se convierten en madres, las madres que se convierten en hermanas y de la ayuda internacional que no ha llegado DESDE 1993…

Desde entonces, Samira se convierte en madre, como muchas otras, sin buscarlo y en su caso también sin serlo. Más en su blog.

Feliz día de la madre.

¡¡¡Victoria!!!

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Me había hecho a la idea de no postear durante las vacaciones. Básicamente suele ser una época en la que voy corriendo de un lado de la comunidad a otro cual conejito de Alicia en el País de las Maravillas. Nunca veo a toda la gente a la que quiero ver y siempre me sabe a poco.

llegas tarde

Excepto ayer. Lo que prometía ser una reunión agradable se exponenció. Es lo que tienen los grupos, que sacan tentáculos y al final aparece gente por todos los sitios… o igual fue la promesa de una torrà con embutido de Ontinyent.

Gente a la que veo cada vez que puedo y lo hago porque me gusta hacerlo y porque la aprecio, que han pasado a ser como parte de la familia. Gente a la que la vida nos marcó caminos similares pero paralelos, de forma que nunca nos tocamos y cuando nos cruzamos, siempre es una sorpresa agradable.

Y gente para la que la vida tiene planes completamente diferentes. Gente con la que nunca pude pasar el tiempo que quise pasar y que desapareció tras una bomba de humo.  Y de repente, de la nada… buF! Aparecen cual enano debajo de una seta. Regalándote algo que nunca pensaste desear. Y no hablo del vino, sino de su historia, su tiempo y su presencia.

Porque una buena reunión es mucho más que los Ferrero Rocher… darlings.

 

Gente (conocida) que se viene a mi planeta

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Después del post de ayer, algo fatalista, he estado pensando que realmente la vida no está tan mal ¿o sí? He aquí una lista de gente no-tan-conocida a la que me llevaría a mi planeta. Sin ningún orden en particular son:

Charlie Simpson. Un chaval de siete años de Fulham, Londres, que a fecha de hoy ha conseguido recolectar £210,928.35 para las víctimas del terremoto de Haití con tan solo su bicicleta. Porque cuando alguien desvía fondos para comprarse pisos con la ayuda de Haití, hay otra persona que suda para mejorar la vida de los demás. Aquí hay un vídeo de él del 2010.

Allee Willis, porque cualquier persona con un GRAMMY®, un Emmy, un Tony y un Webbie, que haya compuesto temas como el de Friends o el musical de El Color Púrpura, o que haya abierto el museo de lo Kitch debe de ser una risa en una tarde sin nada que hacer. Y en el planeta no hay internet… por ahora.

Edurne Pasabán. Para que vaya abriendo camino, que el planeta es muy montañoso. Teniendo en cuenta que ya se ha subido los 14 ochomiles del planeta Tierra, igual le apetece encontrar otras metas. Lo siento, pero esta elección es puramente pragmática.

Leymah Roberta Gbowee. Liberia. Empezó ayudando a niños soldado reclutados por Charles Taylor y acabó formando un movimiento masivo de mujeres que acabó con la guerra de Liberia. Consiguió que Charles Taylor (en este momento, presidente de Liberia) atendiense un proceso de paz con las fuerzas rebeldes en Ghana. Las mujeres ahí congregadas y lideradas por Gbowee sabían bien que estas charlas acaban en papel mojado así que TOMARON A LOS ASISTENTES REHENES, bloqueándoles la salida y amenazándoles con desnudarse si se les ocurría salir sin una propuesta de paz (en África se considera una maldición ver a una mujer casada o mayor desnuda). Tras 14 años, la guerra acabó sólo semanas después. Dos años después mobilizó a las mujeres en Liberia para que ejerciesen su derecho al voto: Ellen Johnson Sirleaf fue elegida primera mujer presidenta de una nación africana (Liberia). Porque con esta mujer en el planeta, es imposible que salgan mal las cosas.

Felisa Bravo. Porque siempre  hace falta llevarse a alguien que tenga mucho que contar, para que tengamos mucho de donde aprender. 

Finalmente, a Kellie Pickler, porque A. Me daría miedo dejarla y B. siempre hace falta alguien a quien echarle la culpa de todo, particularmente si no sabe de qué hablas. En el fondo, es muy tierno que sea tan tonta. Le puedes contar tus secretos: no los retendrá.

Y muchísimas personas más que sencillamente no tiene página de la Wikipedia y no caben aquí. Pero cabe recordar que por cada uno que sale en las noticias, hay muchos (o muchas) que no salen, pero existen y van trabajando en hacer de este nuestro mundo, un sitio mejor.

Sueños

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Por algún extraño motivo, últimamente tengo un montón de sueños. Pero no sueños como ambiciones, sino sueños DE VERDAD, de los que te despiertas pensando que tienes un desajuste psicológico. Los sueños siempre me han atraído mucho, porque me parecen representaciones muy creativas de nuestra percepción de la realidad y sobre todo porque me parece fascinante el tipo de creatividad que surge mientras descansamos.

Día 1. Ranma 1/2 o la golfería en simbiosis.

Tengo un amigo que acaba de mudarse de vecindario. Todo le va bien, tiene una vida más cool que nunca y tengo muchas ganas de verlo. Tengo una amiga que últimamente está remontando las barreras que la vida ha decidido, muy injustamente, ponerle a su paso. No es que sea una luchadora, es que no necesita luchar porque está por encima de eso. Así que va saliendo adelante con muchísima dignidad. Tengo muchísimas ganas de darle un buen achuchón.

Soñé que me iba con él a conocer su nuevo contexto, todo era megasupercooldelamuerte, decidimos irnos abajo a por unas cervezas a comenzar una noche de pingoneo y ¡sorpresa! en contacto con la cerveza (¡rubia!) J se convertía en ella. Simbiosis cervecera.

Día 2. Los yonkis del final de la calle.

Este no lo recuerdo particularmente bien, pero íbamos en el coche hacia la antigua casa de mis padres (¡Oh, Freud!) y al final de la calle, donde antes había un campito que usábamos para jugar al béisbol y ahora hay unos semiadosados pequeños, feos, caros y vacíos, ahora había una colonia de drogadictos. Bueno, más que drogadictos, yonkis. La diferencia es evidente. Y yo decía “Nooo, por ahí no“. (Esta es un poco malrollera cuando la cuento, pero no fue una pesadilla)

Día 3. Mi tía y el embutido de buey.

Aún arriesgándome a que alguien me copie la mejor idea comercial de este siglo, voy a desvelarla. La otra noche soñé que mi tía vendía embutido de buey. Choricitos, lomo, morcillitas, chistorra, longanizas de pascua… Me pareció una idea buenísima si tenemos en cuenta que la población musulmana en España es del 2.9%, es decir 1,008,536 censados en 2011. Y en España la integración pasa por el embutido, estamos claramente ante una labor social y además, lucrativa. La nouvelle cuisine se volvería loca. O igual sólo era un sueño de gorda premenstrual: la carne de buey es mi favorita.

Día 4. El mejor reality del momento.

Seamos realistas, los realities de los Estados Unidos nos llevan años de ventaja: su capacidad para ignorar los derechos humanos básicos de los participantes es fascinante. Si pensabas que La Isla y su carencia de alimento ya era duro, no te pierdas The Colony para entender que en los realities sencillamente no hay límites (The Colony sólo tiene dos temporadas porque algunos participantes demandaron al programa por daños psicológicos irreversibles y si has visto la serie, sabes que no es mentira). Anoche soñé que Michael y yo entrábamos en un reality estadounidense que además era de lo más políticamente incorrecto. Se trataba de que el programa te daba un BMW ranchera y 10,000 euros al día. Hasta aquí todo bien. Pero tenías que permanecer en una especie de descampado/campamento de drogodependientes, esta vez respondían al estereotipo “The Walking Dead” y el descampado estaba vallado, con lo que se convería en un redil y casi un coliseo romano. No podías dormir en el coche, tenías que dormir fuera, en un saco y el dinero te lo daban en efectivo, evidentemente lo tenías que defender de las amenzas exteriores obvias. Además sólo había un sitio con una especie de techo y todos lo querían. Solución: Mientras M. bailaba para las cámaras (como en este vídeo de Padre de Familia), me iba a hablar con los yonkis y les ofrecía parte del premio si nos dejaban quedarnos y no nos molestaban, de forma que cada día les dábamos un porcentaje del efectivo, eso sí, tenían que fingir que no recibían ningún pago nuestro y de vez en cuando venir a intentar robarnos. Qué sueño más facha ¿no?

PD: Antes de sacar conclusiones precipitadas sobre los drogodependientes y mi realidad, últimamente estamos viendo documentales sobre las primeras fases de la adopción, es decir, de cuando Servicios Sociales interviene y quita la custodia del menor. En todos los casos que hemos visto, existe el factor drogodependencia.

Los tiempos están cambiando.

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Reuníos en corro donde sea que estéis  y admitid que las aguas han crecido a vuestro alrededor. Y aceptad que pronto estaréis calados hasta los huesos.  Si vuestro tiempo es algo que os vale la pena conservar, entonces mejor que empecéis a nadar u os hundiréis como una piedra porque los tiempos están cambiando.

Vamos, escritores y críticos que profetizáis con vuestra pluma y os mantenéis vigilantes: La oportunidad no se repetirá. Y no habléis demasiado pronto porque la rueda no ha parado de girar y nadie puede decir todavía a quién está apuntando. Porque el ahora perdedor ganará luego, porque los tiempos están cambiando.

Vamos, senadores y congresistas, escuchad la llamada. No os quedéis en la puerta, no bloqueéis el paso porque el que saldrá herido será el que se ha quedado atrás. Fuera hay una batalla y es brutal. Pronto sacudirá vuestras ventanas y hará temblar vuestras paredes porque los tiempos están cambiando. Vamos, madres y padres de todo el mundo, no critiquéis lo que no podéis entender. Vuestros hijos e hijas están por encima de vuestras órdenes. Vuestro viejo camino envejece rápidamente. Por favor, salid del nuevo si no podéis echar una mano, porque los tiempos están cambiando.

La línea está trazada, el hechizo lanzado. El que ahora es lento luego será el rápido; como el actual presente será luego pasado. El orden desaparece rápidamente y el que ahora es primero luego será el último. Porque los tiempos están cambiando

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Cuando era pequeña me regalaron un par de diarios. Los 80, es lo que tienen. Uno de ellos tenía las páginas marrones e iba perfumado, las hojas verdes de menta, las rosas de fresa, las naranjas de naranja, las moradas de moras (?)… y escribía mucho. De hecho, escribía casi todas las noches. Cuando me entraban los ataques de adolescentitis y mis frustraciones, las escribía todas, como el personaje de The House On Mango Street de Sandra Cisneros. Y un día me dió por leerlo sin estar enfadada con el mundo. Leí todas las críticas y reproches que había escrito durante cuatro años. Aunque por aquel entonces todavía pensaba que tenía razón, lo leí y no me reconocí ni como escritora ni como persona. ¿Y si lo leía alguna de aquellas personas a las que criticaba tanto y tan duramente? ¿Realmente quería guardarme esa caja de pandora?

Así que salí armada con un mechero al patio trasero y quemé mis pensamientos de los últimos cuatro años.

Y desde entonces, intento guardar para mí solo los pensamientos que merecen la pena, que luego todo son trastos por el medio estorbando…

Todos mis ex son… “gente interesante que pertenece al pasado” (menos uno que no cuenta).

La casa de colores.

Estándar

Me encanta mi casa. No saldrá nunca en Revista y Jardín al no ser que la venda y el nuevo dueño se haga una reforma de esas históricas. Porque la verdad sea dicha, mi pobre casa necesita una manita. Cuando entramos era una casa muy vieja con un enmoquetado de pesadilla senil y unos 25 tipos de papel diferente, el más moderno de los años 70.  A su favor, que la casa era grandecilla y tenía jardín. Durante un tiempo incluso pensamos que tendríamos un refugio antibombas en el jardín, pero resultó ser que no.

Las puertas tienen pomos de hierro de los años treinta y hacen un ruido tremendo cuando abres o cierras. La estructura son muros de carga, con lo que mi idea de abrir espacios se fue por el retrete. El comedor tiene una falsa chimenea en el medio que me fastidia cualquier posicionamiento lógico de los muebles.

Pero reformamos el comedor, respetamos su espíritu setentero y nos quedó muy moderno. Las habitaciones son enormes y aunque las paredes son irregulares, quitamos el papel, volvimos a empapelar algunas habitaciones y pintamos… de la pintura que teníamos.

Por eso mi casa es la casa de colores. Porque las casas de colores llanos son para enseñar, para disfrutar quizás de su equilibrio y de su belleza estética. Mi casa te obliga a vivirla, que es otra experiencia.