Archivo de la categoría: El embarazo de los Elefantes

Resurrección de Calzascortas

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Resurrección de Calzascortas

Bueno, han sido muchos meses en off. Hoy es Jueves de Calza-Resurrección.

Cuando empecé este blog pretendía ser una crónica de nuestro proceso de adopción, estábamos recibiendo formación para ser familia educadora de menores en tutela estatal y a través de ellos pretendíamos adoptar.

Pero una tarde de primavera explotaron tantas cosas en el sofá al darnos cuenta de que nuestra casa ya no era hogar, que pensamos que lo mejor que podíamos hacer sería dinamitarla entera. Decidimos hacer limpieza vital y tirar a la basura todo lo que no nos gustaba de nuestras vidas, inevitablemente hubo daños colaterales y también tiramos otras cosas valiosas, para hacer espacio. Y es que a veces menos es más y la felicidad viaja ligera de equipaje.

O sin ser tan críptica: lo mandamos todo al garete menos lo que nos cupo en dos maletas y nos fuimos a vivir a México.

Pero eso no es todo. Unas semanas antes de irnos (habiendo perdido mi visa y mi billete por motivos burocráticos) sufrí una hemorragia tremenda. Dos UCIs y muchos goteros después me diagnosticaron embarazo de casi tres meses (pese a la hemorragia y pese a los anticonceptivos). Volar o no volar, esa era la cuestión.

Hoy Momo tiene los ojos grises y nacionalidad Mexicana. Y hoy empieza, oficialmente, el segundo embarazo de Elefante. Hemos decidido tramitar la residencia permanente que nos permitiría volver a empezar por segunda vez el proceso de adopción, esta vez desde México Lindo y Querido.

Bienvenidos a nuestro segundo embarazo de paquidermo.

Pd. La imagen es de Momo.

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Sobre las Acogidas vol. II

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El la última publicación le dí un repaso ligerito a las ventajas e inconvenientes del proceso de adopción nacional. Hablaba de cómo el estado se lava las manos tras la adopción y cómo las necesidades del adoptado quedan completamente en las manos del adoptante. Me han llegado comentarios del tipo “Claro, pues como con uno biológico” o “es que no se puede vivir de subvenciones”. Claro, pero es que con un niño biológico uno no estás tomando una responsabilidad del estado, y con uno adoptado, sí. 

Se supone que el bienestar del menor es central.  Partiendo de esa base entendemos que se apoye a la familia biológica, que se valoren las posibilidades de que se quede con ellos, que se establezca un contacto continuado con la familia biológica si esto fuese beneficioso para el desarrollo del menor, etc. En casos en los que el menor no va a volver con su familia es lógico pensar que sería mejor que se criase con UNA familia diferente (es decir, “adoptiva”). Es posible que en muchos casos sea así. Pero yo me pregunto ¿si hemos alcanzado la conclusión de que un menor no debe ver más a su familia biológica por el trauma que esta ha representado, no es lógico pensar que esta persona está traumatizada? ¿es sensato dejar esto en manos de familias de acogida o de familias adoptivas? ¿qué margen de éxito tenemos cuando emplazamos a una persona traumatizada con una familia sin preparación? ¿Qué pasa cuando se le promete a un niño una familia que lo querrá para el resto de su vida, pero esta familia no puede con él/ella? Los cursos pre adoptivos no sirven. Son demasiado generales y no se diseñan teniendo en cuenta las particularidades de la persona que va a entrar en tu familia. No existe LA CERTEZA de que vaya a haber un apoyo terapéutico que a primera vista parece cuanto menos, pertinente. Si las cosas se tuercen, no tienes apoyo alguno. Existe la promesa de que puede haberlo, pero tras un proceso burocrático tan largo que cuando llega la ayuda, ya es muy tarde. Luego nos sorprendemos de la disfuncionalidad de los niños adoptados.

La acogida es la primera fase de la adopción, ocurre desde el mismo momento en el que la niña o niño es sacado del núcleo familiar, bien sea de forma programada o por una situación de emergencia, hasta que o bien esta persona o es adoptada o bien cumple los 16/18 años, dependiendo del caso. Respecto a la familia de acogida, puede llegar a serlo por dos vías: a través del gobierno local o a través de una agencia especializada. El gobierno local básicamente te paga los gastos y confia en tu saber hacer, siguiendo un modelo de postguerra en el que lo importante de la acogida es que los niños tengan un techo y comida. En nuestra agencia, se te pagan los gastos, se organiza terapia para el menor y para los que acogen (ya que los cuidadores también se pueden ver afectados por el trastorno de estrés postraumático), así como terapia de pareja y terapia familiar (familia y niño/a). Además, se organizan salidas durante el fin de semana, quedadas, festivales, etc. Con esto se pretende dar un sentimiento de “familia extendida” a estos chavales que no la tienen ni la han tenido. Por ejemplo, se promueve que pidas fines de semana libres para que el niño/a se vaya con otro cuidador de la agencia, como hemos hecho la mayoría con nuestros tíos y tías.

Después ya depende del niño/a. A partir de los seis años pueden decidir si quieren ser adoptados o no. Si no quieren serlo o si se considera que son “inadoptables” quedarán en el sistema de acogida hasta su mayoría de edad. En realidad a muchos no se les mueve por el trauma que les supondría otra separación más, en este caso su estatus cambia a acogida a largo plazo.

Las acogidas en el Reino Unido pueden ser de varios tipos:

A. Descansos: Cuando te conviertes en la tía molona a la que van a pasar el fin de semana o algunas vacaciones.

B. Acogida a corto plazo: Que pueden llegar a ser estancias de hasta dos años. Son acogidas de chavales para los que todavía no hay ningún plan, ya que su caso no está finalizado legalmente, su situación es temporal, o se está a la espera de que salga alguna acogida a largo plazo.

C. Acogida de emergencia: Cuando o bien los padres biológicos o de acogida dicen aquello de “yo ya no los soporto más” y el niño/a se queda en la calle con lo puesto o cuando la policía interviene y saca al menor… con lo puesto también.

D. Acogida a largo plazo: Cuando un juez firma que la situación de acogida va a durar más de dos años. Normalmente se pide tras la acogida a corto plazo cuando la situación es buena y ambas partes quieren prolongarla. Cabe decir que estos niños no son adoptables ni pueden volver a sus familias biológicas.

Hay tanto y tanto que contar…

Nosotros hemos decidido empezar con descansos, pero iremos a tribunal para que se nos apruebe para todas. porque somos unos chulos… a ver qué nos dicen desde la agencia, pero espero que sea posible.

Sobre las Acogidas vol. I

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Esta publicación quizás la debería de haber escrito hace tiempo.

Como sabéis, hemos estado considerando tramitar una adopción nacional. Ha sido casi una tarea de investigación en la que hemos ido profundizando poco a poco y que ha cambiado la forma en la que miramos el espinoso tema de los menores en manos del estado. Hemos corregido concepciones equivocadas, hemos aprendido sobre realidades que no sabíamos que existían y lo más difícil de explicar, hemos aprendido a entender y a valorar a ciertos sujetos que antes quedaban fuera de nuestra zona de desarrollo próximo.

He llegado a entender cómo una persona puede ser incapaz de cuidar a su hijo, como es rematadamente fácil el demonizar a estos padres injustamente. También el funcionamiento de servicios sociales (SS) es foco de muchas críticas por parte de padres biológicos y adoptivos y como dice el refranero “cuando el río suena, agua lleva”. Nos hemos adentrado en la maraña de documentación, responsabilidades e intereses que conciernen a todas las partes implicadas en la adopción, que si bien no creemos que sea esa bestia de hacer dinero, al menos sí creemos que sea la bestia de no gastarlo.

No quiero con esto que nadie se sienta ofendido: la adopción es una opción lícita y muy, pero que muy valiente, particularmente la nacional.

Desde nuestro punto de vista la adopción internacional es un mundo aparte. De momento no es una opción que barajemos y por lo tanto no hemos indagado en el tema, pero existe una diferencia sustancial respecto a las adopciones nacionales.

En las adopciones nacionales los niños son sacados de sus familias biológicas. Y aquí yace el primer problema. Entendemos que haya ocasiones en las que esto sea necesario, pero SS necesita documentarlo. También necesitan valorar el impacto del trauma por separacíon para el menor. Es decir hay veces en las que el trauma de separarlo sería mayor que el trauma de dejarlo, así que en numerosas ocasiones SS proporciona apoyo a estas familias (por ejemplo un servicio de limpieza semanal, o les hacen y llevan la compra, visitas semanales de SS para corroborar que se siguen unas pautas, clases de Crianza en las que se explica cómo disciplinar sin violencia, etc.) para ver si apoyando a la familia se puede quedar el menor con su familia biológica. Es un requerimiento legal ya que cuando el caso se lleva al tribunal, SS ha de justificar que ha hecho todo lo posible. Mientras el tiempo va pasando y en muchas ocasiones el menor queda en manos de gente incapacitada para educar o criar y su trauma sigue aumentando. En este caso, los niños salen de sus casas ya con cierta edad y una historia a sus espaldas. Por eso mucha gente piensa que es mejor adoptar a niños más pequeños. Curiosamente las trabajadoras de SS siempre alertan sobre los riesgos de adoptar a gente tan pequeña. Por un lado las necesidad específicas del aprendizaje y del desarrollo no se pueden detectar hasta cierta edad. Es decir, el desarrollo verbal, por ejemplo, no se puede valorar hasta que el niño/a no empieza a hablar o incluso mucho más tarde, ya que la carencia de esta habilidad puede ser fruto de las circunstancias… o no. Por otro lado, cuando SS considera que al menor hay que sacarlo de la casa urgentemente y sin pasar por los trámites por los que pasan otros es porque como se dice vulgarmente “ha pasado algo muy gordo”, el nivel de trauma suele ser mucho mayor. Para dar un par de ejemplos en los que se vea claro: un menor que llega al sistema por desatención llega más mayor, pero cuando se saca a un niño de cinco años de casa, es plausible que haya sido víctima de una red de pederastia.

¿Y entonces qué pasa? El menor se pone en manos de SS, que a su vez se lo deja a una familia de acogida (de hecho, a varias, pero eso lo exploraré en otra publicación), ahí se valora el estado del menor, se le hace un perfil, se elabora un documento con su historial y en más o menos dos años se le adjudica una familia adoptiva (suponiendo que quiera ser adoptado), llegados a esta fase y tras unas visitas iniciales, el menor llega a casa de su familia adoptiva, SS corrobora que es un sitio adecuado para el menor y se firma la adopción ante el juez. A partir de este momento, es tan hijo/a tuyo como uno biológico. Pero no lo es, aunque tenga el mismo valor. Igual que hombres y mujeres no somos iguales, igual que existe diferencia entre distintas culturas, igual que un gato no es un perro ni una pera una manzana ¿Y SS? SS no quiere saber nada, ya que han tramitado la adopción para lavarse las manos y dejar de gastarse dinero (unas 150 libras diarias). No pidas apoyo, ya que recibirías el mismo que recibirías con un hijo biológico. Cuando el trauma causado con anterioridad a la adopción sale a la luz, no puedes pedir ayuda a profesionales, ni apoyo psicológico para ti o tu familia, ni terapia para él o ella. Así que mantén los dedos cruzados para que lo puedas pagar tú de tu bolsillo. Que no se me malinterprete: no es una cuestión de racanería, sino de posibilidades: no querría correr el riesgo de ver a nadie caer sin poder ayudarle.

…mañana más…

 

 

No hay Dios.

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…y no porque se acaben las vacaciones.

 

Sé que tengo que dar un par de explicaciones sobre cómo hemos acabado tomando la decisión de trabajar con Kaleidoscope, en lugar de seguir con la adopción, lo haré en mi siguiente post, hoy tengo otra cosa hirviendo en mi mente…

Kaleidoscope es una compañía que trata con niños en acogida y les busca casas. Con la peculiaridad de que sólo trata con niños muy dañados que el gobierno local descarta por inadaptados. Bueno, pues todavía no hemos vuelto de vacaciones que al día siguiente hemos empezado los cursos de formación. Hay agencias que dan el curso en bloques de dos horas, pero nosotros, con nuestra chulería lo hemos hecho en dos días… larguísimos.

Este post puede -y debería- herir tu sensibilidad. Yo que creía tener la piel de cocodrilo, me he pasado dos días con angústia cual embarazada, M. ha tenido que salir del aula un par de veces a coger aire…

Empecemos por lo más suave.

Esta imagen muestra las consecuencias de abuso en un niño de tres años (extremo, en este caso de un orfanato de Rusia de estos que vimos todos en los 90, en los que se les ataba). Como se puede ver, no sólo el cerebro es más pequeño sino que además hay zonas muertas. Sí, muertas, irrecuperables, para siempre y por siempre: nunca van a estar ahí. La terapia se basa en que ya que no utilizamos el 100% de las neuronas, se puede compensar activando otras. Si bien es cierto que esta misma área no se va a a recuperar, se pueden reforzar otras como se hace en los casos de afasias. De ahí que el cuidado que se ofrece sea terapéutico por un lado y por el otro casi de investigación, ya que en la mayoría de casos no se sabe con detalle ni en profundidad qué es lo que ha pasado en su pasado.

Evidentemente no sólo estamos tratando con una persona con daños cerebrales, sino que le vamos añadiendo las capas del abuso físico, emocional y/o sexual. Y no sólo con el abuso en sí y el trauma que éste provoca, sino que le vamos a añadir las consecuencias sociales, del desarrollo y propias del desarrollo de la personalidad.

Hoy ya se me pasó la angustia y no me gustaría revivir los ejemplos que nos dieron durante el curso. Baste decir que el nivel de daño es inmenso, que la crueldad humana no conoce límites y que sin lugar a dudas, no hay Dios, ni Karma, ni Justicia ni nada que se le parezca.

¿Dónde estaba tu dios? El que todo lo ve y todo lo puede… ¿dónde estaba durante años de abusos? ¿mirando? Hmmm. Quizás sea yo, pero para un tío que echó a los mercaderes del templo a latigazos, que anduvo sobre las aguas, que se dedica a andar por ahí haciendo milagros… podría quizás y si no fuese mucho pedir, castigar con la impotencia a más de uno… o ¿acaso era parte de su plan atar a niños, humillarlos y que se les sodomice en grupo durante diez años? Porque si era parte de su plan, hace falta ser un rato cabrón. ¿O le estaba poniendo a prueba? Espero que no porque para poner a un nano a prueba se le deja un paquete de Marlboro en la ventana, o que encuentre el porno de su padre pero no se le hace esto. ¿O acaso va a compensarle? Seguro, veamos estadísticas. entre un 17 y un 25% de las niñas en acogida acaban la acogida (a los 16 o 18, dependiendo del caso, sin educación y con sus pertenencias en una bolsa de basura y 40 libras a la semana) embarazadas. Si deciden no abortar por el trauma que supondría, Servicios sociales interviene y en la mayoría de casos les quita al bebé ya que se les suele considerar no capacitadas. Después de esto valga decir que entre el 25 y el 27% de la población en las cárceles son personas que han estado en régimen de acogida. Hmmm… gran recompensa.

Y anterior a esto, años de aislamiento, de auto lesiones, trastornos alimenticios, problemas de higiene, abuso escolar, fracaso escolar, falta de control de esfínteres, enuresis nocturna (mojar la cama por las noches), falta de establecimiento de vínculos con otros, sobre sexualización, exposición y provocación de más abusos, obsesión con la comida, falta de reconocimiento del yo, hipervigilancia, ataques de ansiedad, depresión, trastornos obsesivos, idas y venidas a distintas casas, recaídas… no hay dios, ni lo ha habido nunca. Si lo hubiese sería incompetente o psicótico y tampoco merecería que le rindiésemos pleitesía. Me ofende profundamente que alguien crea que esto es justo, que es parte del plan divino, que hay un motivo para esto o que algún ser omnisciente y todopoderoso lo ha visto y lo ha dejado ocurrir, que se les va a compensar de alguna forma… no hay compensación; no la hay. No existen los milagros, existe la ciencia y también partes de la ciencia que desconocemos o que pasamos por alto, existen las personas y su esfuerzo y apoyo, pero no los milagros.

Y respondiendo a la pregunta de mi trabajadora social: No, no pienso acoger a ningún niño y educarle en la fe cristiana.

Y si hay un Dios le reto a que me mande a sus emisarios a mi puerta hoy y hablaremos de eso de que dios es amor.

 

(Losing my Religion dicen que se escribió sobre la acusación pública de Sinéad O’Connor a la iglesia católica por esconder los casos de abusos a menores. La misma Sinéad había sido fruto de esos abusos y todavía hoy sufre trastorno bipolar… supongo que no es una canción tan feliz como parece)

Ampútame la vida.

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To sever: amputar.

Nuni: Hola. Mi novio es británico y yo española. ¿Debo esperar una adopción más lenta por esto? ¿o podemos adoptar fuera de nuestra etnia?

Adoptados del RU: ¿Qué tal si en vez de amputarle legalmente a un niño SU PROPIA historia y herencia para FINGIR que es tuyo, hacemos lo decente y aceptáis a un niño SIN legalmente amputarle SU PROPIA historia y herencia?

Particularidades de la adopción nacional en el Reino Unido

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La mayoría de nosotros inmediatamente asimilamos adopción a adopción intenacional (y normalmente también transracial). Nos vienen imágenes de China y de Etiopía como los dos tipos de adopción más frecuente. Cosa que por otro lado no es de extrañar cuando la adopción nacional en España tiene un tiempo de espera medio de OCHO AÑAZOS. Los libros sobre adopción suelen estar llenos de consejos para niños adoptados internacionalmente, con sus dificultades particulares (lingüísticas, entre otras). Así las adopciones de cada país tienen sus peculiaridades, sean estas institucionalización durante largos períodos de tiempo, falta de atención médica, alimentación, etc. Sus países de orígen les han marcado con un tipo de vida (con sus aspectos positivos y negativos) que vienen dadas por las circunstancias de su contexto.

E Inglaterra no iba a ser menos, en peculiares y excéntricos los Británicos nos llevan años de ventaja al resto de Europa, así que voy a crear una bonita lista que haría que mi ex se sintiese orgulloso de mí (¡listas, listas, listas para todo!).

  •  El estado paga todo, menos el certificado médico, que cuesta aproximadamente 75 libras.
  •  Desde la visión peculiar del “estado de bienestar” que tienen los británicos, las ayudas por maternidad son el sustento de muchas mujeres desde lapubertad. De hecho, es una forma de vida endémica y hereditaria en muchas zonas: Las niñas se dan prisa por tener un bebé antes de la mayoría de edad para poder acceder a estas ayudas (que son vitalicias). Cuantos más niños, más sube la dotación (que incluye vivienda gratuíta, no se paga IBI, etc.) e incluso te pagan por tener perro. Así pues es las familias numerosas son abundantes en las zonas marginales.
  • Por el motivo anterior, muchas veces se separan grupos de hermanos para facilitar su adopción. Por ejemplo, el otro día retiraron la custodia a un grupo de DOCE. Evidentemente hay que separarlos para poder buscarles otra casa. Pero sigue siendo frecuente que se les separe aun cuando son grupos de tres (o incluso dos).
  • Es normal que después de finalizar tu adopción te llamen de servicios sociales para comunicarte que tu hijo/a/s tiene otro hemano/a en situación de desamparo. En este momento, tienes prioridad sobre cualquier otra persona para adoptarlo, aún cuando no estés en proceso de adopción.
  • Prácticamente no hay niños que sean entregados en adopción por sus madres biológicas. Normalmente se les ha retirado la custodia a los padres y por seguridad no se contempla que vayan con otros miembros de la familia. Este proceso sigue siendo excesivamente largo. Sólo en situaciones de abuso sexual probado o riesgo para la vida del menor se quita la custodia inmediatamente.
  • Conoces a los padres personalmente, además tienes muchos datos sobre ellos que te da la agencia de adopción.
  • Los niños vienen con su “LifeBook” un libro con fotografías y texto en el que se le explica quién es, quienes son sus padres, porqué no pudo quedarse con ellos y por cuántas casas ha pasado. También recoge datos y fotos de otros familiares (hermanos, tíos, abuelos, etc).
  • En la mayoría de casos se mantiene el contacto con las familias biológicas, por correo, a través de una agencia y una o dos veces al año.
  • Desde el escándalo de Baby P. se ha aumentado en un 40% la retirada de custodias, pero no el número de trabajadoras sociales. Así que hay que armarse de paciencia. Aún así, el proceso se alarga unos dos años, que personalmente me parece razonable.
  • Servicios sociales te sigue evaluando después de tener al niño/a/os/as en casa, tienes que esperar un mínimo de diez semanas y dos informes favorables para finalizar la adopción. Hasta que esto ocurra, el niño está bajo la custodia del estado, por lo tanto tu casa tiene que cumplir con las normativas de seguridad de un centro de menores. Además no puedes sacar al niño del país y tienes la obligación de avisar si te vas de vacaciones con ellos. El informe incluye la opinión del menor, que puede decidir que no quiere ser adoptado.
  • No se institucionaliza más que en casos extremos de niños que por sus necesidades específicas o por su carácter violento no pueden ser dados en acogida y no les surgen adoptantes válidos.
  • El 95% de los padres biológicos se oponen a la adopción legalmente, lo que conlleva que un juez revise el caso y dictamine qué es  lo mejor para el menor.
  • Existen bases de datos a las que puedes acceder, previo pago, con los detalles (y fotos) de menores que buscan adoptantes, también se organizan ferias en las que las agencias llevan fotos y carteles e incluso niños.
  • Puedes hacer flyers y mandarlos a distintas agencias para que ellos te hagan un matching con sus nanos.

… y no pueden adoptar las familias de fumadores.

Las intenciones.

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Hay dos cosas que nos comentó la trabajadora social, pero que obvié en el post anterior porque nosotros ya lo sabíamos.

1. Hay que conocer a los padres biológicos. Sí, así es. Llegado el día y el momento se organiza una quedada y pasamos

un par de horas juntos los padres biológicos, los adoptivos y la trabajadora social. La gran mayoría de padres acuden a esta cita. Más de los que acuden a despedirse de sus hijos en otra cita similar que también se organiza.

Los primeros días se te hace muy difícil imaginar que puedes quedar con alguien que le ha jodido la vida a un niño (que encima va a ser tu hijo) de sobremanera sin querer saltarle los dientes a cabezazos vascos. Oyes historias sobre los tipos más frecuentes de abuso, los visualizas, te pones en el lugar de la víctima,
Pero como dice la gran Toni Morrison, las historias no se cuentan con qués, dóndes y cuándos, sino en cómos y porqués. Empiezas a ver documentales, empiezas a conocer el perfil, los problemas de drogadicción, de auto estima, de violencia, de abusos… y la drogadicción no es necesariamente anterior al resto de los problemas, sino que con más frecuencia es posterior… al menos cuando las cosas se ponen realmente feas. piensas en cuántas veces te van a llamar del colegio porque a tu hijo/a se le haya  cruzado un cable y le haya dado una paliza injustificable a alguien… y la carne te pide venganza, coger una daga y deslizarse hasta su dormitorio por la noche… evitar que vuelva a tener más hijos de una vez por todas…

Una pareja tenía a un niño de cinco años que no hablaba, Servicios Sociales interviene y los padres explican que es normal, que ellos tampoco hablaron hasta muy tarde. Poco a poco vas percatándote de que tampoco ellos le hablan al niño. La madre le suplica a la trabajadora social alegando que ella no tuvo una buena infancia, que no sabe lo que es, que intenta aprender sobre la marcha, pero su novio no ayuda ¿Cómo la vas a odiar si no conoce otra cosa? Le quitan al niño (su primero, pero el cuarto hijo que se lleva servicios sociales para padre), empieza a hablar y deja de tener comportamientos violentos. Esta mujer, de evidentes necesidades especiales, decide, después de que su pareja la deje, ceder la custodia también a su segundo hijo recién nacido a cargo de servicios sociales.

Supongo que sus decisiones no son tan “decisiones”, como “no-decisiones”.  Una no hace lo que quiere, sino lo que puede con el vagaje que la vida la ha dado.

2. Tienen que pedir referencias a ex-parejas.

Esto es para corroborar que no eres una persona agresiva ni violenta y que no representas un riesgo en cuanto a violencia doméstica se refiere. La trabajadora social me lo dijo tranquilamente, como quien dice “y prepara unas tapas para el domingo, que vengo con mi marido“. Le preguntó a Michael si sería algún problema y M. le dijo que “No… a mi primera esposa la podéis contactar” (nota bene, se casó hace 22 años). Cuando puede hablar le dije que

¡PEOR ES MENEALLO!

No sería problemático: será divertido. También nos dijo que en la mayoría de ocasiones reciben mal feedback de las ex-parejas, pero que lo tienen que hacer de todos modos. En caso de que el feedback sea negativo o inexistente, piden que contactes con alguien que te conociese como pareja… ¿y porqué no empezamos por ahí?

 

18 meses y una bañera

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18 meses y una bañera

Cuando empecé a escribir este blog llamé a esta sección “El Embarazo de los Elefantes”. Los elefantes (africanos) tienen un período de gestación entre los 17 y los 24 meses, período tras el cual tienen una o dos crías. Como curiosidad, también alcanzan la fetilidad sobre los 13 años y viven unos 70 ¿Y porqué no “el embarazo de la elefanta”? Porque en este caso los dos estamos igual de embarazados.

Ayer tuvimos la primera visita de la trabajadora social. Me dio tiempo de arreglar TODO, menos reconstruir la valla del jardín, como entenderéis. Me costó dos red bulls, pero acabé de trastear a las 4, Michael llegó a las 4.30 y ella diez minutos más tarde… y echándole la culpa a las restricciones de velocidad de la autopista ¿preocupante quizás? No sé, os dejo con la idea…

Traía su propia bolsita de té, se sentó y básicamente repasamos juntos los datos básicos, dónde habíamos residido en los diez últimos años (para mirar antecedentes penales), trabajos, familia, expectativas, preferencias, etc. Hablamos de qué pensábamos sobre el contacto con los padres biológicos, el riesgo de que los nanos tengan necesidades especiales y no se les haya detectado por su corta edad, nuestras relaciones sociales…

También nos sirvió para visualizar la paciencia que tenía esta mujer, lo despacio que hablaba y el hecho de que estaba más preocupada en hablar que no en escuchar. De algunas cosas (y más bien importantes) sólo se percató la segunda vez que se lo dijimos…

Preguntas y respuestas.

P: Respecto al fondo étnico, ¿va a ser un problema que sea española o vamos a considerarlo como una adopción transracial?

R: No es un problema, evidentemente si hubiera algún niño/a con alguna conexión a España, sería un buen matching, de hecho hay un chico español que está adoptando y aunque él no lo sabe, tiene un matching hecho con un niño que tiene raíces españolas. Pero en Kent se han hecho muchas adopciones transraciales porque no es una cuestión de ser de cierta cultura, sino de tener los conocimientos culturales para acomodar a otra cultura en casa.

Reflexión: Seguimos prioritizando el origen étnico. Si no, por qué le hacen el matching con el niño medioespañol ¿de los cientos de niños que hay, éste es el más similar a él?

P: Creo que ya te lo he preguntado, pero de aquí, cuánto tiempo tenemos que esperar, más o menos? A modo de guía…

R: Pues aunqe me odiéis, unos 18 meses desde hoy. Tenemos que hacerlas más rápido, pero más o menos el tiempo de espera es ese. Haréis el curso en julio/agosto, luego la idoneidad… sí, unos 18 meses.

Reflexión: Por fin alguien nos concreta. Habíamos oído de todo, desde seis meses hasta tres años. La verdad es que mejor 18 que seis, así nos dará tiempo a hacer la cocina.

P: Como verás, no tenemos bañera, sino ducha ¿Va a ser un problema? En España es muy frecuente que las casas no tengan bañera, sino ducha, por los problemas medioambientales y por la sequía y culturalmente, duchamos a los nanos (¡qué pasa, miento cuando quiero!) o sea que no será un problema ¿verdad?

R: Para mí no lo sería, pero dependiendo de quién os toque sí puede serlo. Porque en este país a los niños no se les ducha, se les baña… y eso… puede ser un problema.

Reflexión: <Modo ironico> Qué bonito hacer otro cuarto de baño, no quepo en mí de ganas. </modo irónico>. Aunque hacen unas cosas superchulas… como el Mons Lavabo…

P: ¿Y ahora., qué? ¿Cuál es el siguiente paso?

R: Pues ahora yo con esto escribo un informe, os lo paso para que lo ratifiquéis o para que mostréis vuestra inconformidad si fuese el caso, se lo paso a mi supervisora y ella ya os contactará para deciros quién os va a llevar el tema de la idoneidad.

Reflexión: ¿Para qué has venido? ¿Un mes esperando y tres horas de entrevista para esto? ¿Para que te leas el formulario que te mandé? ¿No seŕia lógico creérselo desde el principio y ya en el proceso de idoneidad, el primer día hacer esto? Y yo personalmente, no tengo prisa alguna, pero mientras este proceso se alarga en el tiempo, alguien crece sin apego…

Barbie Free Zone

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Estos días he decapado, pintado, barnizado, cambiado alfombras, vaciado trasteros, instalado radiadores (bueno, eso lo acabo hoy), cambiado cuadros (no creo que a la trabajadora social le encante Miedo y Asco en Las Vegas)… y no ha sido lo más difícil.

¿Pero y las cosas que no se pueden cambiar? ¿Cómo las quito del medio?

Hay quien no está ya en mi vida, y nunca lo volverá a estar. Y quiera o no quiera, esto lo he de pasar sin ellos. Y lo pasaré, sin duda, con la cabeza alta y los ojos cerrados, con alguna lágrima que cae cuando me despisto. C’est la vie. Si por lo menos fuese creyente podría decir que me miran desde arriba, pero no lo soy, así que tengo que contentarme con su ausencia, porque la presencia de los que quedamos da calor, pero no consuela.

Dicen que las trabajadoras sociales no buscan gente que haya tenido una vida fácil y sin pérdidas, porque no sabrían ayudar a los niños a superar la pérdida de sus padres… aunque soy consciente de que podría ser mucho peor, últimamente siento que podría escribir una tesis sobre la pérdida.

Intentaré no caer caer en los cuentos del pequeño saltamontes. Cuando faltó mi abuela yo estaba en Japón. Imposible volver para el funeral, así que mi pequeño funeral particular lo celebré por dentro y a solas. Tenía que ir a entrenar con un señor muy importante de Karate que había venido a Tokyo exclusivamente para entrenarnos y no me encontraba con ganas. Así que le pedí a mi compañero que le informase de mi situación, para evitarme hacer el ridículo en el entrenamiento, esperaba que me dejasen el el fondo y no me hiciesen demasiado caso. Calentamos todos juntos y acto seguido este señor dejó al resto de la clase con un kompai (un mandado) y me llevó al otro lado del dojo. Me empezó a guiar suavemente y a presionarme poco a poco. Mi concentración se me iba y me quería ir, deseé haberme quedado en una cafetería, o bebiendo sake, o en casa, o en cualquier sitio, pero era demasiado tarde para tomar decisiones. Lo tenía ahí delante, gritándome “más”, “más lejos”, “más fuerte”. Al final y por defecto sólo me quedaba la rabia y la frustración, las fui sacando poco a poco hasta que no me quedaba nada más que sacar. Tras caerme un par de veces al suelo (cuando te agotas, son las piernas lo que hace que pares) me llevó a un rincón y me compró una bebida. “Ánimo” -dijo, mientras mirábamos al resto entrenando- “Eres una mujer muy orgullosa”. “Gracias, sensei. Hoy no es mi mejor día, lo siento…” yo no quería (¡ni sabía!) hablar. “El orgullo es fuerza ¿sabes? Fuerza para continuar”. Si mi japonés me lo hubiese permitido le habría contestado “Ya, antes muerta que sensilla, sensei”, pero posiblemente se lo hubiera tomado en serio. Entrenar ese día me parecía una idea terrible, pero acabó siendo un salvavidas. Por cierto, este señor me regaló una camiseta con el Kanji de “Camino” que todavía guardo.

Mi madre no ha tenido una vida fácil, mi abuela (entre otras) se cruzó los Pirineos en invierno, cargando con su hermano y con tacones. Mis bisabuelas tampoco lo tuvieron nada fácil, una de ellas cosía a republicanos en la mesa del comedor, su hija fue apresada y llevada a la cárcel de mujeres de Valencia, pero escapó a Méjico… y podría seguir y seguir… pero creo que la privacidad de los vivos prima en este momento. Baste decir que vivo en un matriarcado, porque en mi familia no criamos barbies.

Sarah Kay: “B”

Si tuviese una hija, en lugar de “Mamá” me va a llamar “Punto B” Porque así sabrá que pase lo que pase, por lo menos siempre podrá encontrar su camino a mí. Y voy a pintarle el sistema solar en las palmas de las manos para que así tenga que aprenderse todo el universo antes de poder decir “Me conozco eso como la palma de mi mano”.

Va a aprender que esta vida te va a pegar, fuerte, en la cara, esperar a que te levantes para patearte en el estómago. Pero quedarse sin aire es la única forma de recordarle a tus pulmones cuanto les gusta el sabor del aire. Hay dolores aquí que no pueden ser curados con tiritas ni poesía. Así que la primera vez que se dé cuenta de que Wonder Woman no va a venir a rescatarla, me aseguraré de que sepa que no tiene que llevar la capa ella sola. Porque no importa lo que quieras estirar tus dedos, tus manos siempre serán demasiado pequeñas para coger todo el dolor que quieres curar. Créeme, lo he intentado.

“Y cielo” le diré “no levantes tu nariz al viento así, yo ya me sé ese truco, lo he hecho mil veces: estás buscando el olor a humo para poder seguir el rastro hacia la casa en llamas para encontrar al chico que lo perdió todo en el fuego para ver si puedes salvarlo. O si no, encontrar al chico que prendió la casa para empezar, para ver si lo puedes cambiar” Pero sé que lo hará de todas formas, así que en vez de eso, siempre guardaré provisiones de chocolate y botas de agua cerca. Porque no hay disgusto que el chocolate no pueda curar. Bueno sí, hay unos cuantos disgustos que el chocolate no puede curar. Pero para eso están las botas de agua. Porque la lluvia se lo llevará todo si la dejas.

Quiero que vea el mundo a través de la quilla de un barco de cristal, mirar con lupa las galxias que existen en un punto de la mente humana. Porque así es como mi madre me enseñó. Que habrá días asi, “Habrá días así, dijo mi madre”, cuando tus manos se abran para coger y acabes con ampollas y moratones. Cuando salgas de la cabina telefónica e intentes volar y la misma gente que quieres salvar son los que están chafándote la capa. Cuando se te llenen las botas de lluvia y estés hasta las rodillas de desilusión y justo esos son los días en los que tienes más razones para decir “gracias” porque no hay nada más bonito que la forma en la que el océano se niega a dejar de besar la playa sin importarle cuantas veces sea rechazado.

You will put the “wind” in win some lose some, you will put the “star” in starting over and over, y no importa cuántas minas hagan erupción en un minuto, asegúrate de que tu mente aterriza en la belleza de este sitio tan peculiar llamado vida. Y sí, en la escala de uno a confiada, soy bastante naîve, pero quiero que sepa que el mundo está hecho de azúcar. Se puede derrumbar en cuaquier momento, pero no tengas miedo de sacar la lengua y saborearlo. “Cielo”, le diré, “recuerda que tu madre es una luchadora y tu padre es un luchador y tú eres la niña con las manos pequeñas y los ojos grandes que nunca para de pedir más”.
Recuerda que las cosas buenas vienen de tres en tres, y también las malas. Y siempre pide perdón cuando hagas algo mal, pero ni se te ocurra pedir perdón por la forma en la que tus ojos se niegan a dejar de brillar. Tu voz es pequeña, pero no dejes de cantar y cuando por fin te den desengaño, cuando te pasen odio y guerras por debajo de la puerta, te ofrezcan trípticos en las esquinas, de cinismo y derrotismo, tú les dices que ellos deberían conocer a tu madre”

Sarah Kay. Point B.

Y ahora se une The Guardian.

Estándar

ImageBueno, bueno… hace unos días ví en BAAF que buscaban familias que estuviesen adoptando para una pequeña serie-documental. No le día más importancia, pero al comentárselo a M. él sí quiso salir en la tele “¡¡Mamá, quiero ser artista!!” No nos olvidemos de que M. es actor y le gustan tanto las cámaras…

Así que me he puesto en contacto con la productora y estamos mandándonos correos a ver qué pasa… ¡mamá que igual salgo en la tele!

Y es que como decía un gran sensei… “soldados muchos, aunque sean malos” y si nos puede ayudar en algo, pues bienvenido sea.