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Acerca de calzascortas

Una persona más de la generación X, Y, Z, perdida o como lo quieras llamar. De esos que nacimos en los 80 y parece que no cabemos en ningún sitio. Frívola, olvidadiza, un poco cabrona y sobre todo pluriocupada e infraremunerada, al menos económicamente, porque de otras cosas tengo más que de sobra para ser feliz.

Apocarse

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Conste que mi feminismo no tiene límites, pero,una cosa es que vivamos en un patriarcado y otra muy distinta es que colaboremos en su permanencia. Hay actitudes típicas macho alfa que necesitan de nuestra sumisión para perpetuarse. Así las cosas, se nos enseña que poco podemos hacer ante un hombre. Sabías que en el 80% de las agresiones callejeras a mujeres la mujer no presenta resistencia activa? OJO!!!! Que eso no quiere decir que nos guste, quiere decir que entra en shock, no sabe qué hacer y no reacciona, una reacción muy humana y lógica en una situación violenta.

Pero, chikidús, no es lo mismo que a una le asalten en grupo de madrugada que cuando un obrero te dice que eso sí que es carne y no lo que pone su madre en el cocido. No lo es. Pese a ser parte del mismo iceberg. Y como en todo iceberg, es cuestión de ir echándole la ginebra poco a poco, así que hay que dejar de apocarnos: hay que contestar, hay que reaccionar, porque el no hacerlo no es sino sumisión. Y el sometimiento, consensuado, en casa y con mucho bondage.

Así las cosas, he decidido hacer una Guía Concisa Para Situaciones Concretas.

1. Qué hacer si te tocan el culo en un bar. Esto es fácil, una mera cuestión de reflejos, queridas, te giras y le escupes directamente con todas tus ganas. Y no me vale lo de “que no, que ha sido él!” Si está al lado es su amigo y por lo tanto por la ley del “dime con quien andas…” tan gilipollas como el primero, la frente bien alta, seguro que se lo merece. Así que si te sale con “Eeeh, que ha sido éste!” Le dices que la que le escupió fue el de al lado tuyo. Tal cual.

2. Ante un pajero. Esto no lo entiendo, que te apunten con un AK47 da miedo. Un pene erecto, hermanas, no da miedo. Los habéis visto antes y no habéis huído despavoridas, que lo sé. Ahí ya cada una, llamar a la policía, insultar, humillar, irse, robarle el móvil… Up to you. Pero asustarse por un pene? Hayase visto!

3. “O me das un beso o no pasas“. A ver, esta lista quién la ha escrito? Los guionistas de Lío en el Instituto?. Aquí cabe un clásico “Tú eres tonto o qué te pasa?”. O, si os late, pues oye, en bandeja porque cada una hace con su almendra lo que quiere y puede y si te va el rollo “idiota en WC”, pues adelante.

4. El restriegacebolleta. Qué horror! Que te restrieguen la cebolleta es de lo más asqueroso hace falta estar muy a rebentar. Ayer recordaba a una mujer de avanzada edad que en el bus 82 que ante un restriega-mano, le agarró la mano se la puso donde la pierna pierde su casto nombre y le gritó: “Ale, ya has tocado coño y ahora qué?!?”.

5. Que le pidan disculpas a tu acompañante masculino. Ahí lo tienes porque ya se dió cuenta de que la cagó. “Las disculpas a mí, que era mi culo, a él para lo físico “. Este individuo actúa igual en el trabajo; sencillamente no trates con él. Yo tuve que ir a cinco abogados hasta que di con uno que me hablaba a mi además de a mi pareja.

6. Para los obreros y borrachos de barra de bar que dicen obscenidades
sólo tengo seis palabras, aprendidas en 0.5 segundos, de la pequeña gran Aida (la gemela mala, conocida por “este es mi espacio personal, como lo vuelvas a invadir te meto con la polla“) “Me vas a comer la polla!” Así a grito pelao y para que lo oigan sus compañeros. No falla.

7. Que te llamen churri / chata / bonita / guapa / cariño. Pues al no ser que sea no sólo machista, sino tonto del culo, que es probable, esta cita del Dr. Calvo, catedrático en letras va que ni pintada “Caballero, pero usted y yo en alguna ocasión hemos tomado sopas juntos? No verdad? Pues hágame el favor de dirigirse a mi adecuadamente“.

Porque apocarse es como jurar y rezar, toma valor en el valor de la palabra y aunque suene duro, a veces hay que tomar al tonto por los cuernos y demostrar verbalmente que no se nos puede avasallar. Porque en esta guerra que llevamos tan perdida, no nos podemos permitir ir perdiendo más batallas y la delicadeza y fragilidad femeninas son un constructo patriarcal diseñado para prolongar su perpetuación a base de nustra sumisión.

Y cuidadín, que una cosa es alagar y otra avasallar y son bien distintas, que el que hace un cumplido o te busca tema, no merece una patada cojonera. Que la especie no se reproduce por esporas!

Pd. me perdonaréis la puntuación, tengo un día tecnológicamente difícil.

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Paletas de Piña (una receta)

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Paletas de Piña (una receta)

…pues sí, va de recetas. Y sé que muchos diréis  ¡¡¡¡CALZASCORTAS!!!! ¿QUÉ TE HA PASADO? ¿ES LA MATERNIDAD?

No queridos, es que me gusta comer, los helados y la piña. No cocino, es un secreto a voces, en mi casa cocina M1, de siempre. Para mi la cocina es como la sala de espera de las radiografías, cuanto antes salgas, mejor, no sea que dé cáncer o algo chungo.

 

Bueno, a lo que vamos:

Dificultad;

Nula, si yo soy capaz, cualquiera de más de seis años debería de estar capacitado/a.

Ingredientes:

  • Piña (si eres muy cutre, de lata, si no natural. Cuanto más madura, mejor, esa que ya “amarrona”, que sabes  que está buena pero ya…. ideal)
  • Endulzante a elegir (lo mío es el azúcar moreno)
  • Agua
  • Chile (opcional, como todo)
  • Ron (algo me dice que esto con ron debe de estar que tira de culo)

Necesitas:

  • Moldes para helados (en México en Waldos son doce pesos) o a falta de moldes, buenos son vasos (y a falta de palitos, cucharas)
  • Batidora
  • Cazo
  • Algo de Fé

Tiempo:

Pues depende, si vas a estar dándole ánimos para que se enfríe y congele, ponle un par de horas. pero “cocinando” lo que se dice cocinando 10 minutos o incluso menos.

Modo de preparación:

Pones un vasito de agua con el azúcar en el cazo (un cazo mediano)  y haces el almíbar (no es un almbíbar de verdad, es agua azucarada). Mientras tanto, si tienes ago de vergüenza habrás comprado piña natural, si eres más de insultar al guen gusto, pues de bote para no pelarla. En fin, imaginemos que eres persona de bien: pelas la piña y la partes en trocitos, menos el centro, obvio.

Una vez se disuelva el azúcar y empiece a hervir, le añades la piña y la dejas cocer hasta que cambie un poco de color. Lo más difícil ya ha pasado.

Lo cierras y lo dejas enfriar. Yo aquí recomendaría ver el primer capítulo de Orphan Black o True Detective, pero cada uno/a que se busque algo que hacer, como si queréis poneros a limpiar, a mí y a la piña nos da igual.

Bien, una vez frío, se pone en la batidora, (y se le añade el chile y ron si queréis) pero sólo un poquito, para que sigan quedando trozos, que luego dan mucha alegría.

Y ahora la pregunta del millón: ¿Si relleno los moldes con esto, no se quedará el agua arriba y la piña abajo? Pues sí, al no ser que tengas un crionizador. Entonces lo que vamos a hacer es colarlo con un colador grueso, sin amplicarnos mucho que al fin y al cabo es agua, no cianuro. Rellenamos con la parte con sustancia y echamos el liquidillo por encima. Si os queda liquidillo podréis hace una paleta de liquidillo sin tropezones.

Al congelador como unas dos horas y pum chim pum.

Bueno, bonito, barato, sano y riquísimo…

Fin de la Semana del Parto Respetado

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Fin de la Semana del Parto Respetado

 

Esta semana acaba la semana mundial del parto respetado.

Y claro, para una persona que siempre se ha mantenido marginal en el tema de la maternidad y el parto la primera pregunta es

¿Qué es un parto respetado? Hace sólo unas semanas me enteraba de la existenica de la violencia obstericia. Básicamente son un conjunto de prácticas que ningunean a la madre y a su bebé. Se trata de madres a las que nadie escucha, que en el momento del parto se encuentran en una situación muy vulnerable y con más frecuencia de la que a una le gustaría pensar, ocurren cosas como:

  • Invitar a doctores en prácticas a verte parir sin tu permiso. En un momento que muchas mujeres pueden sentir como delicado e íntimo no queremos público. ¿O acaso también quieren ver como concibo al siguiente? Esto por no hablar de que enseñen a los médicos en prácticas a realizar un tacto vaginal… Francamente intrusivo.
  • Derecho a decidir si queremos parto vaginal o cesárea. ¡Delicaaaado! Con mucha frecuencia los doctores utilizan la frase “sufrimiento fetal” cuando quieren decir “hoy hay partido de la champions, así, que venga, que hay prisa”.
  • Derecho a la dignidad, en general y como derecho humano. Hace poco leí el relato de una mujer que explicaba que en su parto tenía a la doctora gritándole cual instructora de spinning, que oía cómo el personal la criticaba por gritona y al nacer su bebé dijeron, entre risas “la hija es tan llorona como la madre”. Es difícil de explicar, pero su experiencia fue cuanto menos, humillante.
  • Derecho a elegir cuándo cortar el cordón umbilical, en un parto respetado, se corta cuando deja de latir y desde el alumbraminto hasta ese momento, el bebé descansa con su madre (evidentemente mientras no haya complicaciones) lo que me lleva a preguntarme… ¿porqué tanta prisa para medirlos y pesarlos?¿Les da miedo que encojan?
  • Derecho a la lactancia, que el bebé tome el pecho nada más nacer.
  • Derecho a que el bebé se aloje con su madre.

Y estas cosas, que parecen tan sencillas, generalmente no se dan. No hace falta irse a extremos comos los de estas mujeres a las que dejaron parir en el patio del hospital (el racismo sigue vivo y bien en este país). Yo tuve la suerte de dar a luz en un hospital privado, conocer a mi ginecóloga y tener un pediatra estupendo, acordé, con todos ellos que M nacería por parto natural, se alojaría en mi habitación (el hospital tiene como política que se alojen en el cunero y los suben cuatro miserables horas por la mañana y tres por la tarde) y que no le darían biberón en el cunero.

Pues bien, M. nació por cesárea de urgencia a la 1,20am. La urgencia era tal que no esperaron al resultado de los análisis sanguíneos, habían activado el protocolo de emergencia y tenía sitio reservado en la incubadora. “¡Está perfecta!”, “¡Está perfecta!” una y otra vez en boca del pediatra que, incrédulo, seguía buscando algo que estuviese mal… 9/9 en la escala de Apgar. Perfecta.  Me la acercaron… la toqué y ella con sus ojos azules, volió a desaparecer.

“¿Me quedo contigo o me voy con ella?”

“Vete con ella, asegúrate de que viene al dormitorio y no se la quedan en el cunero

Desaparecen. Me relajo… por fin.

Me dejan aparcada en un cuarto que parecía más un trastero con cortinas que otra cosa.  “¿Cuándo me suben a la habitación?”, “Cuándo pueda mover las piernas, señora, relájese y duerma un poquito”

40 minutos después entraba a la habitación para encontrarme con mi pareja… solo.

“¿Dónde está la niña?”

“En el cunero, dicen que necesitas descansar y que la subirán mañana”

¡¡¡ENFERMERAAAAAAA!!!

Que si la anestesia bla bla bla, que si es peligroso, que si es cunero es mejor, que si necesitas descansar… pese a haberlo acordado con el pediatra, la ginecóloga, el hospital y hasta con los ocho dioses budistas.

“O me la traes o bajo a por ella”, “Señora, no se puede levantar, ¿por qué no duerme un poquito?”, “Porque no me la traéis ¿quieres ver cómo me levanto? O me la traéis ahora mismo o me levanto, la recojo y me voy a mi casa”

Si me aprietan más, peto.

Si me aprietan más, peto.

Y llegó, hecha un tamalito, y “me prohibieron” sacarla del moisés. Durmió conmigo, en la cama, y yo no dormí en 48 horas. Esa noche vomitó la leche que le habían dado en el cunero. Por suerte estaba conmigo y la pude voltear.

Esto también es violencia obstericia.

El 30 de abril, poco después del nacimiento de M., la Asamblea Legislativa del DF hacía obligatorio el alojamiento conjunto y reconocía la  lactancia materna como derecho humano fundamental, castigando la promoción de leche en fórmula.

Ese mismo alojamiento que era peligroso, esa misma leche en fórmula que era necesaria.

 

Lactancia, Cuerpo, Sexo y Patriarcado (y más sexo, gracias).

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Cuatro  temas ya suficientemente complejos como para además, combinarlos. Pero hoy me siento ambiciosa.

Empecemos pues, por lo más sencillo, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que la lactancia materna se extienda hasta los dos años de edad. Sí, hasta los dos años, cuando el niño-a ya anda, corre y come. Nada de leche deslactosada ni leche de vaca… Y es que al fin y al cabo, somos mamíferos. Los beneficios de la lactancia materna son muchos y muy conocidos, la leche cambia de composición para adaptarse a las necesidades de nuestro hijo-a y siempre es el mejor alimento. Como la OMS en un principio ni gana ni pierde con esta afirmación, la tomaremos por válida.

leches

“Pues yo he tomado siempre leche de vaca y…”. Mick Jagger ahí está, más fresco que una rosa y…

 

O mi familia es muy rara o durante nuestra infancia (incluso más allá) se nos insistía en que tomásemos mucha leche (de vaca). Es decir, de vaca sí y de humano, no. ¿Pero no somos mamíferos? Para mí, si lo pienso lo asqueroso es tomar leche de vaca sin ser ternero. ¿Cómo va a ser mejor que un niño tome leche diseñada para terneros que para niños? Y luego una pasada por el supermercado y hay leche específica para perros y gatos “porque la de vaca no les sienta bien” ¿Estamos locos?

Sin embargo, la idea de amamantar a un niño (que ya no es bebé) produce repulsión en un gran número de personas. Mi suegra no dió pecho porque

¿Editor o imbécil?

¿Editor o imbécil?

(literalmente) le hacía sentir como una vaca. Consuelo Hayden (De Madre a Comadre)  relataba cómo su médico le insinuaba que tenía un transtorno compulsivo obsesivo. La revista HIPMAMA es censurada en EE.UU. por mostrar en portada a una mujer alimentando a su hijo (entendemos que por impúdica) y la mayoría de las personas, ante la idea de que un niño succione el pezón de su madre pone cara de haber pisado una caca apestosa. Incluso, y de aquí este post, a mí me ha producido una sensación muy extraña, entre “inapropiado” e “incestuoso”.¿Pero por qué?¿Por qué si somos mamíferos?¿Por qué si es lo natural?¿Por qué, cuando sé que es lo mejor para ella y para mí? Y entonces, analizando mi propio discurso descubro palabras de gran connotación sexual en un contexto meramente materno-doméstico. ¿Es sexual que un niño tome leche de su madre?

Veréis, yo no creo que ese sea el problema, sino que son nuestros pechos los que van cargados de sexualidad. Veamos si no los escándalos que se producen cuando a una mujer se le sale un pecho. Carajo, Iggy Pop, Keith Richards, Slash, Anthony Kiedis -Red Hot Chilli Peppers-, y un largo etc., llevan media vida sin camiseta y nadie se escandaliza. Pero claro, son hombres: Pecado original, manzana, Sharia, SN TDS NS PTS, bla, bla, bla.

Pues como me está quedando bastante largo, sintetizaré el resto: Mis tetas son mías. Mías. Y su función es mi decisión y si en un año decido que por salud, o porque me gusta tener intimidad con mi hija son para darle comida a ella, me pasaré por el quinto forro las opiniones de los que creen que las bubis son sólo para jugar con ellas (que también). Que las mujeres no somos objetos sexuales, somos personas con capacidad de decisión (aunque esto le joda al patriarcado) y nuestro cuerpo no está al servicio de nadie.

 

Y chicas, si alguien os critica, por amamantar o por no hacerlo, os animo a no discutir, sino a ponerle esta cara

tongue

y contestarle: “Rebota, rebota y en tu culo explota”

(es toda la explicación pertinente)

Cita
Nigeria está en España

Hace siglos que no leo algo tan bueno. Reblogeo a la gran Carme Chaparro, desde su blog:

http://theobjective.com/blog/es/Carme_Chaparro/2014/05/11/busquen-en-espana-a-las-ninas-nigerianas-secuestradas

12.05.2014 – Es una moda. #BringBackOurGirls. De buena gente. De moderno. De ser humano. De persona. De hecho, eres un mierda si a estas alturas aún no te has hecho una foto, o has colgado en tu muro, tu blog o tu Instagram ese imperativo “traigan de vuelta a nuestras niñas”.

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En el colmo de la ironía, se han fotografiado con el cartel de #BringBackOurGirls políticos que han dado la orden de dejar sin asistencia sanitaria a cientos de miles de inmigrantes pobres (¿cuántos habrán muerto por su culpa?) o mujeres de presidentes responsables de algunas de las peores guerras sucias (si es que hay algunas más sucias que otras) del planeta.

Porque ni usted ni yo tenemos poder más allá de la rabieta o la protesta más o menos pública. Pero no manejamos presupuestos que deciden quién vive y quién muere, ni ejércitos que pueden salvar o matar, ni los más modernos equipos de espionaje y tecnología que ha concebido el ser humano hasta la fecha. ¿Tan difícil es seguir el rastro de doscientas niñas asustadas? ¿O sólo es cuestión de dinero? Y de voluntad real, claro.

Porque es muy fácil apuntarse a una moda.

Y ojalá, ojalá, que esta moda dure y sirva para algo. Pero lamento decirles que el #BringBackOurGirls también pasará. Como todas las modas, denle tiempo. Y entonces, ya sin la luz de los focos, miles de niñas nigerianas seguirán siendo esclavizadas para servicios sexuales o domésticos. Violadas por el ejército y la policía. Golpeadas una y otra vez por la élite rica que quiere criadas gratis. Secuestradas por diferentes facciones de los diferentes grupos armados que batallan el país. Sirviendo de desahogo sexual a comunidades enteras. Pobres niñas negras de campo a las que sólo llorarán sus familias.

Algunas de ellas acabarán en nuestro país, obligadas a abrirse de piernas y a lamer miembros de machitos españoles, que tras el servicio se irán relajaditos y contentos a casa sin importarles cómo llegó esa niña allí. Quizá sea Halima, de 17 años, con un cerebro privilegiado para las ciencias y que quería ser médico. O cualquiera de sus compañeras, buenas estudiantes que soñaban con ser abogadas, periodistas o maestras para escapar de un destino de pobreza y sumisión, y que han terminado en mugrientas camas de mugrientos puticlubs sirviendo a mugrientos clientes españoles en un infierno de abusos, drogas y esclavitud.

Ya ven. Nigeria también está aquí. A la vuelta de la esquina. Junto a nuestras casas.

(Confieso haber encontrado esta perla en el blog de madredemarte)

Nigeria está en España

Resurrección de Calzascortas

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Resurrección de Calzascortas

Bueno, han sido muchos meses en off. Hoy es Jueves de Calza-Resurrección.

Cuando empecé este blog pretendía ser una crónica de nuestro proceso de adopción, estábamos recibiendo formación para ser familia educadora de menores en tutela estatal y a través de ellos pretendíamos adoptar.

Pero una tarde de primavera explotaron tantas cosas en el sofá al darnos cuenta de que nuestra casa ya no era hogar, que pensamos que lo mejor que podíamos hacer sería dinamitarla entera. Decidimos hacer limpieza vital y tirar a la basura todo lo que no nos gustaba de nuestras vidas, inevitablemente hubo daños colaterales y también tiramos otras cosas valiosas, para hacer espacio. Y es que a veces menos es más y la felicidad viaja ligera de equipaje.

O sin ser tan críptica: lo mandamos todo al garete menos lo que nos cupo en dos maletas y nos fuimos a vivir a México.

Pero eso no es todo. Unas semanas antes de irnos (habiendo perdido mi visa y mi billete por motivos burocráticos) sufrí una hemorragia tremenda. Dos UCIs y muchos goteros después me diagnosticaron embarazo de casi tres meses (pese a la hemorragia y pese a los anticonceptivos). Volar o no volar, esa era la cuestión.

Hoy Momo tiene los ojos grises y nacionalidad Mexicana. Y hoy empieza, oficialmente, el segundo embarazo de Elefante. Hemos decidido tramitar la residencia permanente que nos permitiría volver a empezar por segunda vez el proceso de adopción, esta vez desde México Lindo y Querido.

Bienvenidos a nuestro segundo embarazo de paquidermo.

Pd. La imagen es de Momo.

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Regalos a Malala

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A estas alturas ya sabemos todas que Malala se recupera favorablemente en el hospital de Birmingham, en el Reino Unido. Su padre, un señor adorable (como suelen ser los pakistanís), en una rueda una rueda de prensa ayer en Birmingham dijo:

“Cuando ella cayó, Pakistan se mantuvo en pie y se levantó”. “Es un punto de inflexión. En Pakistán, por primera vez todos los partidos políticos, Urdus, Cristianos, Sikhs, todas las religiones han rezado por mi hija. (…) No es sólo mi hija, es la hija de todos, la hermana de todos”.

Rueda de prensa, en inglés, con subtítulos en castellano .

Y es que Malala ya se levanta, habla y ¡estudia! Lo único que le ha pedido a su padre que le lleve son sus apuntes para no poder presentarse a sus próximos examenes.

Postales y Donativos para  Malala Yousafzai.

Si queréis mandar una postal o un donativo, se pueden seguir estos pasos. Por favor no llamar ni mandar emails al hospital

Postales, cartas y regalos. Por favor, tened en cuenta que no se aceptan flores:

Se pueden mandar a la siguiente dirección:

“For Malala”
c/o Pakistan Consulate Birmingham
2-26 Constitution Hill
Hockley
Birmingham, B19 3LY

Donativos

No me importa tener que sentarme en el suelo. Todo lo que quiero es una educación. Y no le tengo miedo a nadie”

En el hospital se ha organizado un fondo para recoger donativos para apoyar a Malala. Cuando se recupere se le preguntará cómo quiere que se inviertan.

Para donar hay que hacer click sobre “QEHB Charity donation form”, poner tus datos y seleccionar “Malala Yousafzai”

Mensajes Online

No tienes que mandar una postal para mostrar tu apoyo. Haciendo clic en este link le puedes dejar un mesnaje a Malala en la web. Cuando esté más recuperad apara leerlos, se le pasarán todos los mensajes.


Manifestación en apoyo de Malala Yousufzai en Peshawar, Pakistan. Los carteles dicen: Malala, hermana, estamos orgullosas de ti. Image: Ashfaq Yusufzai/IPS

La Marcha de Las Zorras

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Slut Walk London. Porque ya hemos tenido suficiente.

Parece que le público sigue sin entender que la Slut Walk no somos un grupo de feministas cachondas andando por las calles de la ciudad en sujetador y con eslóganes del tipo “Es mi cuerpo y hago lo que quiero con él”. No señor, es mucho más que eso. No seré yo la que diga que en estas fechas las mujeres de la mayoría de países desarrollados tenemos el control de nuestra sexualidad y que podemos hacer lo que queramos con nuestro cuerpo sin que se nos juzgue por ello, pero sí que es cierto que no tenemos que afrontar condenas penales por nuestros actos sexuales.

“Las supervivientes ya han pasado suficiente”

 

Pero la Slut Walk, o la Marcha de las Zorras no tiene nada que ver con esto. La Slut Walk reivindica el derecho de ser sin ser juzgada ni castigada. Veamos ¡¡dentro perspectiva histórica!! La Slut Walk nace en Toronto en 2011, cuando después d eun juicio por violación en comandante jefe de policía de Toronto, también conocido como Michael Sanguinetti, sugiere en la televisión nacional que por su propia seguridad, las mujeres deberían evitar vestirse como unas zorras (se podría ir de copas -o de putas- con Jose-Manuel-Castelao-las-leyes-son-como-las-mujeres, que en Iberia no tenemos el monopolio de la bazofia). De ahí el atuendo de las manifestantes en eventos posteriores y de ahí la recurrencia de eslogans como “mi vestido no es una invitación”. Parece evidente ¿a que sí? Pues no lo es. Un estudio de la OMS sobre la salud de la mujer y la violencia doméstica contra la mujer, se observó que en las mujeres de 15 a 49 años:

 

 

 

 

  • entre un 15% en Japón y un 70% en Etiopía y Perú referían haber sufrido violencia física o sexual perpetrada por su pareja;
  • entre un 0,3% y un 11,5% referían haber sufrido violencia sexual perpetrada por alguien que no era su pareja;
  • muchas mujeres refirieron que su primera experiencia sexual había sido forzada (24% en el Perú rural, 28% en Tanzanía, 30% en el Bangladesh rural, y 40% en Sudáfrica).

Y ahora decimos: Nooo… pero es España estamos mucho mejor. Vale, miremos los datos del Ministerio de Interior, que evidentemente van a estar maquillados, pero menos da una piedra:

Los últimos datos a los que he podido acceder son los del 2007, con un total de denuncias por violación  de 6.845 anuales, sin incluir Girona, Lleida ni el País Vasco. Lógicamente son los valores de las denuncias presentadas ante los cuerpos de seguridad del estado, la estimación es que sólo una de cada diez violaciones se denuncia. O sea, 68.450 violaciones en 2007 en un país de 47.190.493 habitantes. No está nada mal y todo eso en un año, oiga.

Soy una persona, no un sandwich.

Cuando era adolescente, asaltaron a una conocida… bueno asaltaron a varias. Pero en una ocasión se fue a juicio y la defensa pidió que constase como atenuante la vestimenta de la víctima y se le concedió. Por cierto yo, con cinco años menos y dos tallas más de sujetador cualquier sábado vestía más zorrón que ella.

La mayoría de abusos sexuales (en mujeres adultas) vienen de la pareja, o se auto-culpan por haberse expuesto a una situación arriesgada. Pero el problema nunca debería ser ese; vivimos en una cultura que enseña qué hacer (o qué no hacer) para que no nos violen, pero no educa para no violar. Este es el problema principal, que por muy borracha que esté, muy corta que sea mi falda y muy en tu casa que me meta… no sigue significando no. Exactamente igual que sí significa sí.

La mayoría de denuncias por violación no se investigan. La política policial es muy propensa a archivar casos y no molestarse por investigar. En cuanto tienen la menor sospecha de que entraste a su casa por tu propio pie, a que habías estado flirteando con anterioridad, que habías tenido relaciones antes, que eres de cascos ligeros (o como decía una exporfesora mía “es de poca moral” -¿perdona? poca moral de cuál de la tuya o de la mía? Porque la mía dice que si pesa más que un pollo…-), que habías bebido…por no entrar en si eres inmigrante, negra o puta… en todo caso, entonces no eres una señorita decente y lo que te pasa es porque te lo has buscado. Es decir, se protege el patriarcado y la figura tradicional de la madre, esposa e hija. Y la zorra no existe. Ya toca sacar a la zorra del armario, y hacerlo con orgullo.

 

No nos digáis cómo vestir. Decidles a los hombres que no nos violen.

Dejo un par de testimonios del Slut Walk London para ver si tomamos un poquito de conciencia de que las zorras también tenemos derecho a decir que no.

“Marcho porque mi cuerpo es mío y puedo ponerme lo que quiera.  Marcho por las chicas que viven en relaciones abusivas y que nunca lo denunciarán ni lo llamarán violación. Marcho porque mi padre hace años que no me habla porque soy una “puta” y una “esclava del sexo”. Marcho por todos los ignorantes que nos culpan a las mujeres por las acciones crueles de los hombres. Ya nos echamos la culpa nosotras solas, de todas formas. Nos juzgamos, reprobamos y nos herimos a nosotras mismas. Marcho porque la vicedirectora me dijo que “no empezase algo que no pudiese acabar” (…) Marcho porque no lo cambiaron de clase, me cambiaron a mí, reforzando la idea de que era yo quién tenía la culpa y que era una mentirosa. Marcho por todas las mujeres cuyos casos se dejan debajo de la alfombra gracias a personas que están en posiciones de poder, que se supone que nos deberían de ayudar”

“Quiero marchar porque me han seguido unos hombres por la calle insistiendo en que lo que necesito es un buen pollazo. Marcho porque mis padres me dicen que si visto como una zorra, lo estoy pidiendo a gritos. Quiero marchar porque creo que soy la única persona que tiene derecho sobre mi cuerpo. Quiero marchar porque tengo amigos que restauran mi fe en el género masculino, pero que no entienden que tengo que pensar en la violación de forma diaria. Quiero marchar contra cada tipo que piensa que agarrarle el culo a las chicas a la salida del club es de algún modo, aceptable. Quiero marchar por las víctimas masculinas que sufren en silencio. Quiero marchar por cada vez que me ha aterrorizado la idea de que me violasen. Quiero marchar porque estoy contenta de no haber tenido una experiencia peor que las que he tenido. Quiero marchar por si algún día la tengo.”  nos herimos nosotras solas. Marcho porque la subdirectora de mi colegio católico me dijo que “no empezase lo que no podía acabar” (…) Marcho porque a él no le cambiaron de clase, me cambiaron a mí, aunque fuese más inteligente que él, reforzando la idea en los otros de que era culpa mía y de que soy una mentirosa.”

“Porque a mis 57 años estoy espantada de que no haya cambiado nada en 40 años en lo que concierne a la voluntad de nuestra sociedad para proteger a las mujeres de agresiones sexuales. Desde los 15 hasta los 17 años estaba con un novio que me obligaba a tener sexo con él y me humillaba llamándome zorra. Me sentía incapaz de hacer nada porque yo había tenído relaciones consentidas con él con anterioridad y supongo que creía que eso convertía en una zorra. A lo largo de los años he oído muchas historias de mujeres sobre sus experiencias de violaciones y asaltos sexuales. Oir estas historias me ha ayudado a darme cuenta de que no estoy sola en esto. También me ha enfurecido que haya una minoría de hombres depredadores que se esten saliendo con la suya, abusando de mujeres, porque nuestra sociedad sigue anclada en sus complejos sobre el sexo y en particular sobre la sexualidad femenina. También me preocupa que de las historias que he oído de otras mujeres, ni una sola lo haya denunciado a la policía. Iré a la manifestación para mostrar mi apoyo a estas mujeres jóvenes, bellas y valientes que han organizado el evento y que tienen el valor de hablar de esto. Lo hago por la persona que era a los 17 años, porque no pude hacerlo entonces.”

Malala Yousafzai: Cometieron dos errores.

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Como la mayoría de vosotras, estos días he estado pendiente de las noticias con el corazón en un puño. Como todos sabemos, nos desalmados tirotearon a Malala Yousafzai el pasado 9 de octubre, dos tiros: uno en el cuello, otro en la cabeza. 

Tenía 14 años y volvía del colegio en el autobús, como cualquier niña de su edad… o al menos, como nosotros (porque aquí sí hay un nosotros y un vosotros) creemos que es normal. Pero no lo es… si lo fuese, el cráneo de Malala no necesitaría una placa de titanio, Aminstía Internacional no tendría una campaña para que las niñas fuesen al colegio, no habría colegios sólo para niños, las mujeres podrían estudiar… vamos, nada que no sepamos y nada que no veamos todos los días en el periódico con algún otro caso de corrupción. Por favor, no confundamos el derecho a la formación con absurdos preceptos religiosos. No tienen nada que ver. Ninguna religión permite disparar a bocajarro a una persona, por lo tanto esta gente no son religiosos, son extremistas y los extremistas (de derechas, de izquierdas, islámicos, católicos o hedonistas) son todos muy peligrosos.

En el caso de Malala, tiene la curiosa connotación de que ocurre en un momento histórico más que

emocionante. Como con el invento de la imprenta, la revolución industrial o la invención de la rueda, Internet abre unas puertas que no es que sobrepasen barreras, es que las esquivan. Así nacen movimientos como el 15M, Toma el Congreso, Occupy Wall Street y muchos otros. Así nacen comunidades de ecología, de reciclaje, de vida sana o incluso de amantes del swing, del rockabilly o de la tropofagia… hay una infinidad de asociaciones y de redes de personas que se buscan y se encuentran. Los escépticos también hablarán de redes de prostitución, pederastía, fomento de la bulimia, anorexia, guías para hacer tu propio cócktail molotov en casa… pero siendo realistas, las asociaciones positivas han superado a esas otras menos constructivas que el estado utiliza como excusa para intentar censurar internet… aunque eso es otro debate.

La ironía de esto es que antes de que a la señora Yousafzai le insertaran dos balas en el cuerpo, era alguien conocido en su entorno (porque seamos sinceras, ¿quién había oído nada de ella con anterioridad?), cuyas palabras carecían de la repercusión social que ha conseguido, pese a haber sido galardonada multitud de veces, haberse reunido con políticos, haber representado a UNICEF, que Desmond Tutu la nominase para el Premio Infantil Internacional de La Paz. Estaba consiguiendo demasiado estatus y su voz s eempezaba a oir demasiado, así que los Talibanes decidieron acabar con ella antes de que alcanzase sus sueños. “¿Muerto el perro, se acabó la rabia?”. Ya no. Internet nos une más que nunca, lo que sube a internet, queda en internet, palabras que cuentan historias, que destapan frustraciones, que levantan ampollas y que despiertan empatía y por lo tanto, accionan algo en nuestro interior. Y este medio, queridas, nos abre las puertas al poder. Las mujeres típicamente no funcionan bajo estrictas jerarquías de poder, que son de base patriarcal, como las bíblicas o las propias del estado. Historicamente se ha vivido en la falacia de que lo contrario al patriarcado es el matriarcado. Pero en realidad lo contrario al patriarcado es la red social, donde las mujeres funcionan no con una jerarquía, sino con multitud de interacciones colaborativas que tejen una red, de forma que nos alejamos cada vez más del paradigma del patriarcado y aunque la idea quede tan lejana de la idea de estructura estatal que parezca una anarquía, no lo es. La anarquía funciona sin reglas, aquí hablamos de una serie de sutiles interacciones que se convierten en una comunidad poderosa, sólida y omnisciente con sus propias reglas y términos de uso, como tiene cualquier otra comunidad.

Aquí os dejo el link a su blog (ojo, se acabó de escribir en 2009)

http://news.bbc.co.uk/1/hi/world/south_asia/7834402.stm

El link a una entrevista con la BBC (en inglés).

En breve comenzaré a traducir su blog en este mismo sitio, por desgracia mi nivel de Pashto no es particularmente alto, así que al no ser que surja alguna colaboradora que me lo traduzca al inglés o me indique dónde puedo encontrar la traducción al inglés (cosa que no sería de extrañar), vamos a tener que leer entradas pasadas. Para eso y para seguirle de cerca, he creado otra entrada llamada Malala Yousafzai donde seguiremos las andanzas de esta chica porque desde luego, es alguien a quien vale la pena tener muy presente.

Que tengáis un fin de semana estupendo.

Calzascortas.

Educa2.1

Estándar

De pequeña siempre tuve perros a mi alrededor, quizás pasé más tiempo en compañía de seres de cuatro patas de lo que lo hice con bípedos.

Nunca me gustó ver la televisión y aunque veía algunos programas contados (La Bola de Cristal, Bola de Dragón Z y poco más) nunca fui una niña a la que le gustase estar sentada en el sofá, por lo que tuve la suerte de pasar la mayor parte de mi etapa de aprendizaje en la calle, en el campo o en el jardín, muchas veces con C. o acompañada de varios perros

En mi urbanización la mayoría de los vecinos eran “domingueros”, gente que venía en verano y algún fin de semana, el resto del año, el resto de los días, éramos muy pocos los que vivíamos en la zona. Sin embargo los perros siempre estaban ahí, los míos, los de C. y algún que otro chucho perdido o abandonado.

Aprendí mucho en la calle, trepando garroferas, buscando ranas, buscándoles dueño a los perros callejeros, explorando el campo, cogiendo lagartijas, atrapando renacuajos, siguiendo canales de riego, pasando el tiempo desestructurado con los otros chicos y chicas en verano, en bicicleta, tan lejos de los adultos que nos creíamos independientes, haciendo nuestras propias películas, revistas, rifas y partidos de béisbol. Un día nos aventuramos muy lejos, por lo menos un kilómetro y conocimos a otro grupo de chicos y chicas.

Aprendí mucho más que en la escuela. Recuerdo vividamente muchos momentos pasados en la calle, sin embargo recuerdo muy poco de la escuela primaria y lo que recuerdo no son conocimientos formales. Recuerdo no querer ir a clase porque me castigaban por no quedarme sentada, recuerdo que me castigaron por vomitar fuera de la papelera, recuerdo un compañero llorando porque se tenía que quedar porque no había acabado la tarea, recuerdo el día que el chulo de la clase se llevó una patada en la espinilla que me salió sin pretenderlo desde lo más profundo de mi alma (nota bene: hacerme la puñeta a primera hora de la mañana nunca fue una buena idea), recuerdo a una compañera borderline y cómo otros se metían con ella, recuerdo el padre de una amiga pegándole a un profesor cuando éste insinuó que su hija se vestía como una puta y por eso la acosaban, recuerdo los insultos a un compañero gay (de quién el profesor dijo que se tendría que dejar el ballet o se haría maricón y quien por cierto, se ha recorrido medio mundo bailando con diferentes compañías), recuerdo la frustración del profesor de sociales ante el hecho de que no nos aprendíamos el mapa de Europa con todos sus países y capitales, recuerdo que tuve que hacer el examen en septiembre (pero no recuerdo la mayoría de capitales, los ríos de España y sinceramente, tampoco las Comunidades Autónomas, los ríos ni las cadenas montañosas).

Aprendí a matemáticas básicas y a leer y a escribir, es innegable, pero el amor por la literatura surgió de la estantería amarilla del cuarto de mi hermano, de leer Los Cinco y Tom Sawyer en invierno, el Quijote versión cómic, los cómics de Thor, La Historia Interminable, los relatos de Edgar Allan Poe… de ahí viene mi afición por los libros: mi habilidad de lectoescritura tiene más que ver con ésto que con la formación docente que recibí antes de los 14 años, siempre me pareció que malgastaba el tiempo en clase porque leía y escribía mejor que la mayoría de mis compañeros y eso sin haber puesto un pie en la guardería. De lo que pueda recordar de las matemáticas mejor ni hablamos. La creatividad vino del aburrimiento, de imaginar seres extraños (con C., con un plumero metido en los pantalones y revoloteando por la parte trasera del jardín), de jugar a buscar a los distintos personajes que un dios maligno (mi perra) había raptado y retenía en un escondite secreto, generalmente entre los cipreses: era mi versión de Salvando al Soldado Ryan y la Barbie tenía un papel activo porque era más grande y alta que los J.I. Joe. En otras palabras, aprendí porque es innato en el ser humano y porque se me dejó en paz para que pudiese aprender.

Todavía sé jugar al ajedrez, a las cartas, montar casetas con palitos, formar estructuras estables con tierra, a mis 31 años nunca me ha mordido un perro ni he tenido una pelea, leo la comunicación no verbal de personas y animales sin esfuerzo, los cursos de lenguaje corporal me aburren tremendamente por lo básico de su contenido. Entiendo lo justo de química como para saber que no es buena idea mezclar lejía (o salfumant) con ningún otro compuesto, sé nadar, correr y trepar. Escucho a las personas y aprendo observando, me pregunto constantemente “por qué”. Gracias al tiempo que pasé escuchando música y a un diccionario sé hablar varias lenguas. También me resulta fácil pintar, utilizar herramientas y solucionar problemas prácticos.

Y yo me pregunto ¿si en vez de meternos en colegios se estructurase el tiempo que pasamos siendo niños para facilitar el aprendizaje? 

¿O acaso nos estaban enseñando a estar sentados, callados y no plantearnos lo que se nos dice, sino aceptarlo como un hecho?

O posiblemente sea una percepción mía, sin más.

(ejemplo de lo que los academicos llaman Estimulación Temprana, que ahora es “lo último” pero que lleva ocurriendo de forma natural desde los tiempos de la caverna)